sábado, 6 de febrero de 2010

Un fragmento de Manen utan väg (El hombre sin camino) de Erik Lindegren




Erik Lindegren nació en Luleå, Suecia en 1910 y murió en 1968. Desde 1931 vivió en Estocolmo donde fue el poeta más destacado de su generación, la llamada generación del segundo vanguardismo o generación del 40, y uno de los creadores de la revista Prisma. Para ganarse la vida trabajó como crítico en la revista BLM y en los principales periódicos de Estocolmo.




I
(en la sala de los espejos donde no solo Narciso
campea sin vértigo en el pilar de su desesperación
amamantaba la eternidad con una mueca
el país de las ilimitadas posibilidades
en la sala de los espejos donde un solo gemido infectado
escapó a la espadas cruzadas de la indiferencia
y transformó el aire en promesa y humus
que se desliza por todas las ventanas de la ciudad
en la sala de los espejos donde se estampa la perfección en chapa
y se lleva como un preso en el pecho uniforme
donde la palabra se hace haraquiri a la luz de las explosiones
y la trompeta sabe a porcelana destrozada y a sangre moribunda
en la sala de los espejos donde uno deviene demasiados
y sin embargo querría caer como rocío en la tumba del tiempo)

XV
al alba caminan los tambores por el patio de ejecución
y un cuerpo se despierta al resplandor de un espíritu apagado
una mano se desliza y no sabe donde pertenece
hasta que lentamente se encoge ante las miradas de todos
que restos de esperanza van a contemplar a la muerte
que se cierne sobre el abismo de las voces hostiles
se han volado todos los puentes solo quedan esos abismos
y esta vergüenza cubierta con el velo del escarnio
mira el sol anuncia una pietá burlona una pietá cruel
pero quién levanta lo caído de sus labios
quién se aproxima a la venenosa angustia que vive
bajo el llantén del lugar del crimen en el corazón colectivo
no, preferible es la pasión muerta el destino muerto y la traicionada
sangre que corre impetuosa suavemente a la fuente del ruiseñor
XVI
el muerto sonámbulo levanta su mano descarnada
en un aviso que planea haciendo un rizo sobre el valle
los gélidos sonidos del vacío fustigan su pureza
engarzada de rutilante dolor y la luz de la duda
desiertos encerrados buscan dragando sus dedos
pero la vasija llena de la momia canta esperanzadoramente
detrá de la ceguera de los anillos anuales se mueve su vigía
y el escondite tiembla ante la mirada de la gallina ciega
pronto desde el lugar de anclaje de unos ojos nubosos
podra contemplar el descenso de las piedra por las hachas de los rápidos
pronto la zarpa del silencio matará su sombra
y la nieve caerá insomne en la carroña de todo miedo
porque yo acompaño a un hombre que es más que ciego
cuyas justificadas sospechas nunca podrán ser probadas
XVII
lo vi temblar en la dura luz de la conciencia
mientras algas goteaban caracolas y verdor de sus miembros
lo vi contener la respiración durante cuatro días negros
en espera de que la mañana se dignase hacerle una pregunta
yo vi pasar la noche con el asombro de su mirada
ese asombro que es peor que un reconocimiento
lo vi ser atormentado por todo lo que había amado
y como se hundió su corazón para llenar el vacío
lo vi doblegarse bajo el odio impasible de la tierra
reducido al cruel secreto de un metrónomo
lo vi tratar de alcanzar con su mano la falda del pasado
y vi su sonriente vara de zahorí inclinarse hacia la nada
vi su boca dilatada como una X crucificada
una simple ecuación para tortura de tercer grado
XVIII
vi su oscura imagen en el torrente amarilleante
y lo inabarcable en un puñado de paz pretérita
vi cielos derumbados junto a sus pies humeantes
y la vela arriada del sol bajo el ala del cisne
vi el negativo: todo lo que él también sería
cuando el sueño vertiera su plata en el baño del atardecer
vi su interminable delta de mil cabezas
que ya sabía a sal: el mar todo
abrazante
oí dar a un reloj doce sonoras campanadas
en memoria del polvo a la luz ensomrbecida del pilar
en memoria del niño que había encontrado su voz
y al que no asusta el miedo del futuro
aunque sea este el momento en que se da cuerda al reloj
y la niebla llega y el revólver busca una mano.

miércoles, 3 de febrero de 2010

El mar de nuestros días, homenaje final

Por Jorge Martínez Mejía

A Manuel Zelaya Rosales
Presidente de Honduras


Vendremos intrincados, como simples instrumentos salidos del mar, sólo para volver a levantar las piezas de junco, para vernos, blancos o negros soldados, listos para la batalla, guarnecidos y con la mirada puesta en el ejército, en la mirada oficial, en la corona.

Sin rodillas nacimos, y más ángeles se nos juntaron después de la cárcel. Después de miles de horas nacimos hechos árboles con frutos, calaveras revestidas de sueño, sin máscara. Ellos eran el hacha en el cráneo y jugaban con nuestros cadáveres como dados y se disputaban nuestras humildes vestiduras de manaca y hojas de eucalipto. Ellos reptaban por las paredes de nuestra cédula celeste, en el acuario, como antiguas tortugas, y se adherían a la sangre y a la sed que no había muerto, que solamente sufría en silencio el tajo limpio de sus empuñaduras.

Pero volvimos intrincados y sabios en el rastrojo, en el naufragio, en el músculo molusco de los ríos, en el cordón umbilical de la miel y las abejas. El amor es una bruma, nos dijo nuestro Lázaro, pero también es el fuego oculto en la ceniza. En el hirviente verano de aquel año, su manto fantasma forjado en solitario, encontró la forma de metal y de tenaza.

Yo, el vil poeta, también forjé mis imágenes para hacerlas rugir en la guerra, y ahuyenté a las hienas con mi sangre jactanciosa, con mi profundidad, con mis descalabrados dioses.

Pero volvimos, intrincados y sabios, dispuestos para el mar de nuestros días.

miércoles, 6 de enero de 2010

Breve selección de poesía rebelde

A continuación una breve selección de poesía rebelde realizada por el escritor hondureño Armando García, con la acotación de que sea distribuida a nuestros amigos, especialmente a los que seguimos insistiendo en resistir al lado de nuestro digno pueblo hondureño.

QUEDA

Samih Al Qassim
(poeta palestino)


La sangre de mis más altos ancestros
corre en mí todavía
y siempre escucho
el relinchar de los corceles y el chocar de las espadas
llevo un sol en mi mano derecha
y repito
en las encrucijadas de la noche
el canto del dolor


DE LOS DE SIEMPRE

Otto René Castillo
(Guatemala, 1936-1967)

Usted,
compañero,
es de los de siempre.
De los que nunca
se rajaron,
carajo!
De los que nunca
incrustaron su cobardía
en la carne del pueblo.
De los que se aguantaron
contra palo y cárcel,
exilio y sombra.

Usted,
compañero,
es de los de siempre.

Y yo lo quiero mucho,
por su actitud honrada,
milenaria,
por su resistencia
de mole sensitiva,
por su fe,
más grande
y más heroica
que los gólgotas
juntos
de todas las religiones.

Pero, sabe?
Los siglos
venideros
se pararán de puntillas
sobre los hombros
del planeta,
para intentar
tocar
su dignidad
que arderá
de coraje,
todavía.

Usted,
compañero,
que no traicionó
a su clase,
ni con torturas,
ni con cárceles,
ni con puercos billetes,
usted,
astro de ternura,
tendrá edad de orgullo,
para las multitudes
delirantes
que saldrán
del fondo de la historia
a glorificarlo,
a usted,
al humano y modesto,
al sencillo proletario,
al de los de siempre,
al inquebrantable
acero del pueblo.



DOS MELODÍAS

Arvo Turtiainen
(Finlandia)

Cantad vuestras marchas militares,
dejad que suenen vuestros himnos patrióticos,
será fácil mecerse a su son, soñando con las espadas
con las grandes hazañas.
La melodía de nuestra canción será otra
en ella suena el duro murmullo de las fábricas,
el ruido de los árboles que caen en la niebla fría del Norte,
el gruñido bajo, terrestre, de los días de pago.
La vida nos ha dado las palabras,
ahí van:
Grande será tu levantamiento, pueblo engañado,
pisoteado, robado.




“UN PEQUEÑO NÚMERO
DE INTELECTUALES FRANCESES
SE HA PUESTO AL SERVICIO
DEL ENEMIGO”

Paul Eluard
(Francia, 1895-1952)

Espantados espantosos
Legó la hora de contarlos
Porque su reino ya se acaba

Nos elogiaron los verdugos
Nos detallaron todo el mal
Nos hablaron inocentemente

Hermosas palabras de alianza
Os han manchado de basura
Sus bocas dan sobre la muerte

Pero ha llegado la hora
De amarse de estar unidos
Para vencerlos y castigarlos




REVOLUCIÓN

Langston Hughes
(Estados Unidos, 1902-1967)

Gran Chusma que no conoce el miedo–
¡Salta al ruedo!
Y alza la mano
Contra el tirano
De acero y oro y hierro,
El rico,
Que vendió y compró como un perro
A ti–
A cada uno–
Durante mil años y pico.
Salta al ruedo,
Gran chusma que no conoce el miedo,
Y átalo y déjalo sin resuello,
Escupe en su dorado cuello
De oreja a oreja,
Y acábalo por siempre sin una queja,
Ahora–
Este año–
Salta al ruedo,
Gran chusma que no conoce el miedo.


REVOLUCIÓN

León Felipe
(España, 1884-1968)


Siempre habrá nieve altanera
que vista al monte de armiño
y agua humilde que trabaje
en la presa del molino.

Y siempre habrá un sol también
–un sol verdugo y amigo–
que trueque en llanto la nieve
y en nube el agua del río.


MORAZÁN
(1842)

Pablo Neruda
(Chile, 1904-1973)

Alta es la noche y Morazán vigila.
Es hoy, ayer, mañana? Tú lo sabes-

Cinta central, américa angostura
que los golpes azules de dos mares
fueron haciendo, levantando en vilo
cordilleras y plumas de esmeralda:
territorio, unidad, delgada diosa
nacida en el combate de la espuma.

Te desmoronan hijos y gusanos
se extienden sobre ti las alimañas
y una tenaza te arrebata el sueño
y un puñal con tu sangre te salpica
mientras se despedaza tu estandarte.

Alta es la noche y Morazán vigila.

Ya viene el tigre enarbolando un hacha.
Vienen a devorarte las entrañas.
Vienen a dividir la estrella.
Vienen,

pequeña América olorosa,
a clavarte en la cruz, a desollarte,
a tumbar el metal de tu bandera.

Alta es la noche y Morazán vigila.

Invasores llenaron tu morada.
Y te partieron como fruta muerta,
y otros sellaron sobre tus espaldas
los dientes de una estirpe sanguinaria,
y otros te saquearon en los puertos
cargando sangre sobre tus dolores.

Es hoy, ayer, mañana? Tú lo sabes.

Hermanos, amanece. (Y Morazán vigila.)



HONDURAS

Pompeyo del Valle
(Honduras 1929)

Sobre esta Honduras de fusil y caza,
de asfixiado color y amarga vena,
se oye gemir el mapa de la pena
que en murallas de sal se despedaza.

Bajo esta Hondura de metal y maza,
de enterrado perfil –laurel y arena–
como un tumulto de cuchillos suena
la atormentada sangre de la raza.

Pero otra Honduras de potente aurora,
decidida y total y vengadora
alza la frente perseguida y bella.

Porque una tropa juvenil se agita
bajo su cielo y en su voz gravita
el porvenir, fundado en una estrella.

martes, 22 de diciembre de 2009

Cambio climático: Llueven osos polares

Polar Bear from Plane Stupid on Vimeo.

Daniel Kleinman dirige este excelente spot sobre las consecuencias que tiene la industria de la aviación sobre el cambio climático. La campaña es de la agencia Mother para Plane Stupid, una asociación que pretende el uso responsable y la no expansión de la industria aeronáutica. La realización del spot ha corrigo a cargo de la productora Rattling Stick.

jueves, 17 de diciembre de 2009

El dictador enfermo (Parte 5)




Por Ernesto Martínez



Encontraron un muerto al derribar la puerta, pero no era el dictador.
....

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El dictador enfermo (Parte 4)




Por Ernesto Martínez



La noche que el dictador enfermó, había leído por curiosidad un cuento que escribiera Gandhi cuando a penas contaba 16 años.
El dictador se miró en el espejo, un tanto molesto por no haber podido nunca dedicarse a la generosidad. Todo le resultaba falso y sospechaba que la sonrisa complaciente de su mujer no era más que la mueca de su propio destino. En realidad Gandhi había escrito el cuento después de haber reflexionado sobre como le había educado su padre, sin castigos, sólo con actos de fe.
Frente a los ojos del dictador pasó entonces su infancia cargada de falsa y lujosa complacencia, de aberrados momentos sin piedad, sin más esencia que la vacua vulgaridad del imbécil.
Aquel era su destino, el odio público, el poder efímero, el estigma del mandadero.
Con todo, aún encontraba fuerza en su propio orgullo, en el deber cumplido a una patria falaz. Hubiera preferido quedarse en el barrio, a sus 16 años, como Gandhi, saliendo del cine después de ver a John Wayne y la rapidez de sus pistolas.
-John Wayne, dijo, y acarició la escuadra oficial que escondía debajo de la solapa.
–John Wayne es más rápido que Gandhi, dijo.
En la enorme sala del palacio presidencial en el que se había establecido por la fuerza, comenzó a escucharse una musiquilla chillona, disonante con los majestuosos muebles traídos de Nueva Orleáns. Sentado en uno de esos muebles, el dictador recordó la primera vez que su padre le tironeó las orejas por no haberle alcanzado un par de zapatos blancos de charol.

domingo, 13 de diciembre de 2009

El dictador enfermo (Parte 3)

Imagen: Escultura gigante, El dictador. Autor: Mega: Teatro la Siembra.

Por Ernesto Martínez

Era tenso el momento de la elección. El aparatoso movimiento del Tribunal Supremo Electoral, los invitados provenientes de los más recalcitrantes partidos de derecha con carácter de observadores. Las cámaras apuntaban hacia el primer elector. Una anciana sabiamente escogida trastabillaba por entre el gentío agolpado contra las urnas colocadas en serie. Es una viejecita, una dulce viejecita, decía el presentador anónimo detrás de la cámara, esto es un augurio de la más transparente y masiva votación de la historia…

El dictador, que observaba todo desde la enorme sala junto al asesor principal del golpe de estado, miró de reojo a éste inquiriéndole: ¿No es demasiada la actuación?
-No se preocupe, señor presidente, sólo es efecto visual, el resultado será el mismo.
-Me refiero a que hubiera sido mejor algo más efectivo, que no descansara en una viejita…En fin, las elecciones no dejan de ser incómodas…

-Llamé a Carlitos para saber qué pensaba, cómo miraba todo esto. Me dijo que los votos son sólo sentido común, no le hacen daño a nadie...
-Preservar el poder… sentido común para preservar el poder -dijo el dictador, concentrado en la pantalla del televisor en la que aún aullaba el presentador anónimo.

El dictador enfermo (Parte 2)

Por Ernesto Martínez

La revolución, las clases sociales, las guerras, el poder, el reino caído, la cultura, la civilización, el desplazamiento de las razas, la locura, la historia de cualquier pueblo, la historia universal, el barco a la deriva, el sobrante de todos los pensamientos, el viaje hacia los límites, la carencia de propósito, el viaje en el sueño, una postal familiar, una idea vaga colada en medio de la conversación: El manicomio. Todo está claro, dijo el dictador para sí mismo, sentado en lo que desde hacía poco tiempo llamaba “el trono”.

Mientras enrollaba el listón de papel blanco en su mano y se incorporaba para pasárselo por el trasero, musitaba en voz baja. La locura, dijo. El sueño es el peligro. Si un día sueñan juntos, a estar locos de verdad, vendrán por mí como langostas. Un enjambre de langostas, dijo, mientras corría la cortina de la ventana que daba a la calle. La locura es lo más serio, volvió a exclamar en voz baja, y se desplomó exhausto. Jamás había pensado tanto en tan poco tiempo.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Cuentos de dictadores: El dictador enfermo, Parte uno


Por Ernesto Martínez


Enfermó el dictador aquella noche, flaqueó su salud mental, que era poca y desatendida. Nunca escribió nada, nunca inventó nada. De niño sólo escuchaba, taciturno, alelado y circunspecto. Su mayor lucidez la concretizó el día que decidió asociarse con un par de rufianes militares. “Un país puede caber en el puño de un hombre”, le espetó al sorprendido general. “Más si se trata de un pueblo ignorante, un pueblo bastardo, sin padre, un pueblo huérfano…”. “Si quisiéramos hasta podríamos cambiarle nombre a este país, hacerlo nuevo, hacerlo grande ¿Por qué no? Realmente es enorme y tiene mares. Ya quisieran otros tener nuestra riqueza”.


Enfermó el dictador aquella noche. Su padre, que no había muerto, sabía de su delirio y “Antes de que pase cualquier cosa mejor me voy a echar pulgas a otra parte”, dijo, y se largó. Yo lo conozco, había dicho antes, estando cerca se corre cualquier peligro. Y lo peor es que puede matarte y decir que es por tu bien. Aquí no hay vida, mejor me voy a echar pulgas a otra parte…


Tal vez sea necesario que la odiemos, dijo el dictador a solas, hay patrias mejores que ésta. Que todos la odiemos para nacer de nuevo. Y se durmió.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Hermoso muerto sin zarpa

Por Jorge Martínez Mejía


Los muertos que no conocí, los ídolos que levantaron
su pequeña fábrica de lámparas y pan para el sendero,
desconocido aluvión de pasos ciegos en la maleza,
en los árboles.

Yo tuve un muerto que llamaba a la puerta diciendo:

“ábranle a este perro”… Y eran tristes sus ojos juntándose
en el camino con los demás; conmigo mismo hablaba
y mi hermana tenía dudas de que ese muerto fuera yo.

Recuerdo que una vez se fue al mar dejando un rastro

particular, una visión: Un sembradío abrasador, una milpa,
unas láminas, hojas metálicas, colocadas en una covacha
en la que junto a su perro, Osito, se dedicó a ladrar su balada.

Hermoso muerto sin zarpa.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

LOGIA DE LOS POETAS DEL GRADO CERO DECLARA HEROE NACIONAL AL PRESIDENTE JOSE MANUEL ZELAYA ROSALES

El Presidente José Manuel Zelaya Rosales fue declarado "Héroe Nacional" en la ciudad de Trinidad, Santa Bárbara, por la Logia de los Poetas del Grado Cero.


La poeta hondureña Karen Valladares, en la lectura de su poema "Esta es mi casa", en clara referencia a la patria del presidente Zelaya, en el marco de la Festividad El Paseo de las chimeneas gigantes en Trinidad, Santa Bárbara.



Jorge Martínez Mejía, Fundador de la Logia de los Poetas del Grado Cero en Honduras, declaró "Héroe Nacional" al Presidente José Manuel Zelaya Rosales, destacando su Silla del Presidente del siglo XXI.


Los aberrados golpistas tuvieron su sitio en el imaginario del glorioso pueblo de Trinidad, Santa Bárbara, quienes dedicaron su tradicional Paseo Real de las Chimeneas gigantes al Presidente Zelaya.
Mario de Mezapa, miembro de la logia de los Poetas del grado cero, seccional Honduras, también fue homenajeado por los Artistas en Resistencia.


Trinidad, Santa Bárbara, Honduras, 4 de diciembre de 2009.

A pesar de su silencio prolongado, la Logia de Los Poetas del Grado Cero se han mantenido en permanente observación del aberrado proceso del Golpe de Estado en Honduras. No obstante, en su clandestina asamblea realizada en Bangladesh y dedicada a Lord Byron, los eximios herederos de la maldición han determinado apostar por la lucha que lleva a cabo la Resistencia Hondureña y han determinado mantenerse en permanente contacto con los colegas de la pequeña república centroamericana.
En su disertación, seguida de la lectura del poema El mar de nuestros días, el poeta Jorge Martínez Mejía, Presidente de la Sección Honduras de la Logia de los Poetas del Grado Cero, ha declarado a partir del 4 de diciembre de 2009, a José Manuel Zelaya Rosales (Catacamas, Olancho, Honduras, 20 de septiembre de 1952) “Héroe Nacional”, luego que los miembros de la Logia, por unanimidad decretaran la declaración oficial de próxima divulgación.
El Presidente José Manuel Zelaya Rosales, conocido popularmente como el "Comandante Vaquero" tendrá una silla de honor en la sede central en la República de Honduras, misma que será conocida como Silla del Presidente del Siglo XXI. A la vez, el bloque 7 de la Colonia Miguel Ángel Pavón de San Pedro Sula, llevará el nombre del héroe nacional. Tales declaraciones constituyen parte del decreto de la Logia. El decrteo en mención contó con 2666 votos a favor y uno en contra, correspondiente al representante de la logia en la Provincia de Figueres, España.

En los tiempos del golpe de estado, las cosas no se ponen fáciles para la poesía, sin embargo, el mismo presidente Zelaya hizo mención vía telefónica de la alta honra que le confieren los Poetas del Grado Cero indicándoles que su partida de la nación era inminente debido a las evidentes amenazas de muerte a las que está expuesto. Desde su nueva residencia en un país del norte recibirá la distinción, libre ya de toda sombra.
El poeta Jorge Martínez Mejía recalcó que "el presidente Zelaya volverá más intrincado y sabio, listo para el mar de nuestros días".

domingo, 22 de noviembre de 2009

En este lado del mal

Imagen de Juna Helminen



Por Jorge Martínez Mejía





Bien. Ninguna concesión, poetas, ninguna concesión. Invertebremos todo. Rompamos el hilo y no concedamos nada a los abstractos y repudiables adoradores de Moloch. Nosotros somos los únicos que sabemos donde termina la madeja. No tenemos jefe, somos absurdos, somos absurdos, sin gobierno y algunos bastardos famas de Cortázar pretenden usarnos como escalera para divertirse sobre nuestras costillas. En este parnaso falso, impotente, tradicional, sólo queda fastidiar. Sin ubicuidad, puedo fastidiar la vida imbécil. Eso es todo. Se trata de un giro de pluma o de teclado ¿Hacia donde apunta el monitor de mi PC? ¿Hacia mí? ¿Veo mi letra cuando escribo sobre esta pantalla blanca de plasma del monitor? ¿Quién conduce lo que digo y por qué lo digo? Tengo al menos dos valores. Me vale verga y ya soy un fastidio para mí mismo. Hay que aprender todavía, hay que recorrer el camino de Brecht, de Fuscick ¿de Leopoldo Panero? ¿De Villon? Dejen al idiota de Rimbaud en paz, no lo dijo todo. Hay que observar las cosas como si se hubieran colocado en la pantalla de pronto y hay que asumir que la vida está aquí, en esto y en otra parte, late en mí y en otro lugar, donde no se escribe, donde vivir es la impotencia de morir. Ya no soy el mandadero de ninguna corriente, ni el alquimista mayor de una teología orgiástica de la razón. Cualquier pretensión de verdad es un signo de impotencia. Pero no renuncio a mis lecturas ni a mis filósofos que siempre fueron contracorriente. Hemos sido el resultado de una coalición. Indudablemente quienes han leído a mis maestros me seguirán en la misma pista de Deleuze, excepto en aquello en que es inacción, castración pura.

Podemos elegir la plataforma para pensar o no elegir ninguna, sólo el azar de la voz. La ventaja de decir sin pensar, la ventaja del oráculo original sin compromiso. Elegir lo contrario a la consulta del imbécil, la inmoralidad tiene carta de presentación en la academia de la infamia…El que reclame por ello que venga a respirar miles de bombas de Hiroshima en mi boca y beba los corazones amarillos del NAPALM en mis ojos. Voy vago y náufrago, voy hacia usted a contarle que debe colocarse a la izquierda del fastidio a los imbéciles…Yo inventaré este lugar a continuación…yo invento mi PALUNDRA, mi ciudad. Es cierto. Vengan a mi casa y encontrarán disponible un petate, una coalición de junco, una máquina de escribir desvencijada, un poco de papel en blanco y un poco de ron barato…Es más, lamento lo de Foucault, lamento la osamenta, la mala parte del tedio para el conocimiento, lamento que tengan que leer para darse cuenta del mundo…pero hay que poner en la cuenta la voluntad de saber de Nietzche, hay que poner al asador toda la carne para que desaparezca en el mordisco de pensar otra vez.

Nosotros seríamos nuevos, seríamos distintos, cambiaríamos el mundo, si al menos lucháramos contra el ser racista que llevamos atado, con el ser sexista, con el idiota de la pereza. Seríamos mejores sin pedir nunca, sin la compasión, sin la maldita rabia de exigir a cambio de la miseria…

Sólo tengo un espejo en el baño, en él me miro cada día y definitivamente evoco la ira de los mejores hombres del planeta…ellos saben que conozco la tarea, saborean mi reacción contra la maldita peste social. Son mis maestros crueles, los destinatarios de mi pensamiento. Para ellos escribo, para nadie más…Esta es nuestra correspondencia. Y no obstante sé, además, que ustedes, los otros, leerán este fárrago únicamente para usarlo en su miseria. Y buscarán el fallo, el punto de quiebra del “pensamiento”. Que peste, echar tan lejos la reacción corrupta, la catarsis purificadora.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Poetas del Grado Cero a dos años del Manifiesto


Fragmento del manifiesto Torre Trunca


Por Jorge Martínez Mejía



La poesía sonreía con su dentadura diciendo "Ohhh, Ohhh, bonito juego el de sus aretes y su peineta...Le importaría darme la receta o alcanzarme una copa de Tom Collins?...Luego llevaba un dedo a los labios y tomaba su vino barato...

Pobre puta fascinada con los rizos...

En otro lugar, los Poetas del Grado Cero cavaban una fosa para enterrarla con todo y su larga pata de perra.

III

El encorvado diente de Satán tuvo su brillo una tarde en que Charles Baudelaire cantó una oda a Caín...padre de los hijos malditos de Dios...

IV

Ponte firme, coloca tu trasero en la pared de los edificios y no oses ceder un minuto a la usura...Todos los hombres piensan al doblar una esquina, pero olvidan hacia donde los empuja su silencio...no digas nada inútil, ni trates de seducir a nadie que no te lo pida...Esta noche es corta para los imbéciles, y muy larga para los que conocieron su obra.

V

¿Para qué sacrificar tu vida por un sistema que sólo se satisface a sí mismo? Ninguna recompensa te espera al final del día...nadie puede vivir bien, ninguna vida es posible después que te han cercenado el espíritu. El tuyo debes recuperarlo y nadie te acompaña en el viaje.


VI

En realidad, tomaremos posesión de este país y administraremos los boletos de la entrada al espectáculo. Adentro no hay un decálogo, ni jefes de destacamento, la inmensa mayoría de los poetas del grado cero renacen sin idea de la secta y sin consigna. Se levantan directo a la cerveza, se ponen a escribir en su libreta rectangular y vuelven a echarse. Son Dionisos sin Dionisos, Baco sin Baco, samurái latinos, asesinos de la noche. Al final, quien barre las colillas es la jefa, el monstruo de mil patas llamado poesía.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Necrópolis de putrefactas palabras

imagen Levi Van Veluw
Por Jorge Martínez Mejía


En la torva hora y la boina chamuscada, en la tromba palabra que arrastra el ansia y la música, en la aldea risueña en que suena todavía la posible melancolía de los pocos gnomos dedicados al pomo de la poesía. Pobre poesía mía, tan horrible, destruida y escondida, ya sin provisiones, sola y hambrienta, espacial, perdida, sin efecto, como el triste marsupial, oculto en el pequeño bulto corrupto, resurgido silencio, pienso y me extiendo y me extiendo y me extiendo. El sol salido esperando cuando a penas ando caminando. Y resurgirá otra vez en la muerte y sin quererte, aunque te hubiera querido, herido, sin despecho. Pocos poetas suenan y se queman por su gusto o se suicidan la vida. Yo no. Yo no me moriría por una tipa sólo porque ardiente en la caída de aquel paraíso del infierno, felíz como Goytizolo, o solo en el polvo decantado, cansado, insepulto, sin espejo en el reflejo del pendejo poeta que soy, que he sido, podrido. Si no me hubieran dicho. Yo no quería nada, yo no quería nada, quería nada, el alma helada, pelada, relamida, deliciosa diosa pornográfica, ácida, entretenida con miel sobre una torta. Qué hermoso el horroroso acto del parto, el dorado momento del jumento.

domingo, 4 de octubre de 2009

Gracias Mercedes, gracias a la vida por tu vida





Hoy Argentina, nuestra querida Argentina ha callado con la partida de Mercedes Sosa. Compañera latinoamericana que nos ha acompañado con su canto, que es obra y homenaje de la lucha latinoamericana de liberación. Mercedes Sosa no sólo alzó la voz para que el mundo escuchara nuestra historia, sino que cantó nuestra historia para que nuestros pueblos lucharan en su transformación. Los Artistas del Frente Nacional de Resistencia Popular Contra el Golpe de Estado, lamentamos su partida, y nos solidarizamos con el pueblo argentino en este momento dificil. Nos hemos quedado sin una de nuestras mejores voces, y nuestro corazón sabe que se hizo más pequeño. Vamos a dejar de tenerla con nosotros, físicamente, pero su canto seguirá acompañando nuestras luchas.

Gracias Mercedes, gracias a la vida por tu vida.

viernes, 2 de octubre de 2009

VIVIR Y MORIR DIGNOS


MORAZÁN VIGILA, ALTA ES LA NOCHE, LA RESISTENCIA SIGUE. NO BUSCAMOS SALIDAS, CONSTRUIMOS NUESTRO PAIS EN CADA BARRIO, EN CADA COLONIA Y ALDEA. Y TENEMOS UN MENSAJE CLARO: EN HONDURAS NO HAY GUERRILLA, NO HAY ARMAS. PERO SOBRA PUEBLO PARA CONSTRUIR UN PAIS DIGNO.

NO A LOS GOLPES.
NADA A GOLPES.

LUCHAR SIEMPRE.

VIVIR Y MORIR DIGNOS.

Nada a golpes No. 3