martes, 14 de mayo de 2013

Noam Chomsky y un grupo de intelectuales le piden a la editora del NY Times analizar el enfoque parcializado en opiniones sobre Venezuela y Honduras.




La siguiente petición, firmada por más de una docena de expertos en el tema de América Latina y los medios de comunicación, le fue enviada hoy a Margaret Sullivan, editora del New York Times:
14 de mayo de 2013

Estimada Margaret Sullivan,

En una columna reciente (12/4/2013) Usted comentó:

Aunque las palabras y frases por sí mismas no tienen la importancia que merecen por el gran flujo diario que se crea, el lenguaje importa. Cuando las organizaciones de noticias aceptan la manera de expresarse de los gobiernos, ellos parecen aceptar la forma de pensar de esos gobiernos. En el Times, estas decisiones tienen más peso.

A la luz de estos comentarios, nosotros la exhortamos a comparar la caracterización del New York Times al liderazgo del desaparecido Hugo Chávez en Venezuela con aquella a Roberto Micheletti y Porfirio Lobo en Honduras.

En los últimos cuatro años, el Times ha tildado a Chávez como dictador, déspota, líder autoritario, y un “caudillo” en sus coberturas noticiosas. Si incluimos los artículos de opinión, el Times ha publicado al menos quince trabajos empleando tal lenguaje, describiendo a Chávez como “dictador” o “hombre duro”. En el mismo período —desde el golpe militar que derrocó al hondureño Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009— ningún colaborador del Times ha utilizado esos términos para referirse a Micheletti, quien presidió Honduras después del golpe a Zelaya, o Porfirio Lobo, quien lo sucedió. En cambio, el periódico los ha descrito en sus coberturas como “interino”, “de facto”, y “nuevo”.

Porfirio Lobo asumió la presidencia luego de ganar las elecciones que tuvieron lugar bajo el mandato del gobierno golpista de Micheletti. Dichas elecciones fueron marcadas por la represión y la censura, y los observadores internacionales, como el Centro Carter, lo boicotearon. Desde el golpe de estado, las fuerzas militares y policiales hondureñas han asesinado a civiles con asiduidad.

En los últimos 14 años, Venezuela ha realizado 16 elecciones o referéndum. Jimmy Carter alabó las elecciones en Venezuela, entre las 92 elecciones que el Centro Carter ha monitoreado, y la describió como “un magnífico sistema de votación”. El concluyó que “el proceso electoral en Venezuela es el mejor del mundo”. Mientras algunos grupos por los derechos humanos han criticado el gobierno de Chávez, las fuerzas del orden en Venezuela no tienen indicios de haber asesinado a civiles, como sucedió en Honduras.

Cualquier cosa que uno piense sobre las credenciales democráticas de la presidencia de Chávez —y creemos que algunas personas responsables pueden no estar de acuerdo con esto— no hay nada registrado, al compararlo con su contraparte en Honduras, que justifique las discrepancias en las coberturas del Times en ambos gobiernos.

La instamos a examinar esta diferencia en las coberturas y el uso del lenguaje, en particular aquella que le pueda hacer ver a sus lectores la parcialización en la posición del gobierno estadounidense respecto a su par de Honduras (al cual apoya), y el gobierno venezolano (al cual se opone) —precisamente el síndrome que Usted escribe y advierte en su columna.

Sinceramente,

-Noam Chomsky, Profesor Emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts

-Edward Herman, Profesor Emérito de Finanzas en la Wharton School, Universidad de Pensilvania

-Greg Grandin, Profesor de Historia en la Universidad de Nueva York

-Sujatha Fernandes, Profesor de Sociología en el Queen College y del Centro Graduado de la Universidad de Nueva York

-Corey Robin, Profesor de Ciencias Políticas, Brooklyn College

-Adrienne Pine, Profesor de Antropología en la American University

-Mark Weisbrot, Doctor en Filosofía y codirector del Centro para el Estudio de la Política y Economía.

-Miguel Tinker Salas, Profesor de Historia y Estudios latinoamericanos en el Porma College

-Katherine Hite, Profesora de Ciencias Políticas en el Vassar College

-Steve Ellner, Profesor de Asuntos Internacionales y Públicos en la Universidad de Columbia y la Universidad de Oriente

-George Ciccariello-Maher, Profesor de Ciencias Políticas Universidad de Drexel

-Daniel Kovalik, Profesor de Derechos Humanos Internacionales de la Facultad de Derecho en la Universidad de Pittsburgh

-Gregory Wilpert, Doctor en Filosofía, autor de “Cambiar a Venezuela tomando el poder”

-Joseph Nevins, Profesor de Geografía en el Vassar College

-Zazih Richani, Director de Estudios de América Latina, Universidad de Kean

-Steven Volk, Profesor de Historia en el Oberlin College

-Aviva Chomsky, Profesora de Historia en la Salem State University

-Keane Bhatt, Congreso norteamericano para América Latina

-Chris Spannos, analista del New York Times

-Michael Albert, Znet


TRADUCIDO POR: SERGIO A. PANEQUE DÍAZ/ Cubasí

sábado, 11 de mayo de 2013

Tiene que ver con Yorch, con Parra y con mis huevos




(Fragmento de la novela Los Poetas del Grado Cero)



Darío y J.J. Bueso.
Sala de hombres, 5to. Piso del hospital Mario Catarino Rivas.

 
Cuando los periodistas llegaron a entrevistar a Darío Cálix en la cama 26 del Hospital Mario Catarino Rivas, sólo lo acompañaba J.J. Bueso. Darío tenía enyesado un brazo y con un barbiquejo se le sostenía la quijada. Estuvieron callados un rato, sólo observando a los periodistas. Darío miraba a J.J. y J.J. miraba a Darío, leyéndole el pensamiento para poder responder a los periodistas. Darío parpadeó dos veces y J.J. se puso de pie. -¿Por qué putas no se van a buscar noticias que en verdad les interesen? Esto es literatura, esto nada tiene que ver con amarillismos ni notas rojas. Miles de poemas hemos escrito, hemos escrito cuentos, novelas, artículos literarios, ensayos, hemos hecho recitales de poesía, nos hemos puesto a verga en las presentaciones, y a ninguno de ustedes les ha importado, ni se les ha visto nunca en las actividades literarias ¿Por qué vienen ahora? ¿Porque dos poetas se agarraron a verga? ¿Porque casi se matan a vergazos?
-Lo que queremos saber es si el pleito está relacionado con el incendio de Muebles Herrera, donde se supone murió quemado un poeta-, dijo una mujer medio gorda, trigueña y sobre maquillada.
 Darío parpadeó tres veces.
-Tiene que ver con Yorch, con Parra, y con mis huevos-, dijo J.J., y se sentó en la cama. Darío hizo un profundo parpadeo asintiendo, y volvieron a caer en hermetismo.
 

jueves, 2 de mayo de 2013

LA POESÍA ES UN RUMOR DE PRESTIDIGITADORES






 

Por José Enrique Martínez

 

Un mundo acelerado es este en el que vivimos. En todos los ámbitos. En el de la poesía parecen sucederse las generaciones con más rapidez que nunca. Apenas ha comenzado el siglo XXI y ya aparece la «generación cero» del nuevo siglo. Hay además cierta fascinación por lo joven, lo que no es de extrañar, por más que la aceleración temporal diseñe una nueva juventud casi cada primavera. Estas y otras consideraciones hacen entender la publicación de la antología Barcos sobre el agua natal. Antología de poesía hispanoamericana desde el siglo XXI, obra que tiene la virtud de abarcar la poesía joven de aquí y de allá y que se debe a la mexicana Jocelyn Pantoja y al leonés Rafael Saravia, principal impulsor de las actividades y publicaciones de Leteo.

Hay que considerar que se trata, dada la edad de los poetas, nacidos entre el 71 y el 86 del pasado siglo, de «poéticas emergentes» que los antólogos presentan y que, con mayor extensión, estudia la uruguaya Lourdes Silva. Se trata de un análisis probablemente importante, y digo probablemente porque lo abstruso de su lenguaje lo deja a uno suspenso; una perla entre muchas otras: «un sujeto que al subjetivizarse se objetiviza». La poesía puede ser oscura; pero al crítico ha de pedírsele, además de la preparación y sensibilidad que se le suponen, perspicuidad, es decir, un estilo inteligible y transparente. Pero lo importante, al fin, son los poetas. Entre los españoles (Clark, Escuín y otros seis) el que más positivamente me ha sorprendido es Óscar Curieses. Entre los 37 poetas de Hispanoamérica me quedo con unos pocos: la palabra potente de Winston González (Guatemala); la ternura, la aparente ingenuidad y la voz de mujer de Elena Salamanca (El Salvador); la temática amorosa, con derivaciones hacia las lacras sociales de su país de Mayra Oyuela (Honduras); la osadía y las ganas de decir de Karen Valladares (Honduras); la imaginación de Harold Alva (Perú), que, «cuerpo acorralado por la pérdida» piensa que en el poeta «el fracaso es su delicada condena..., / la furia que enerva su poema»; el misterio que como una niebla impregna los poemas de Lauren Mendinueta (Colombia) y los inacabables e inmensos poemas de Néstor Hernández Montecinos (Chile). La antología de Pantoja y Saravia nos muestra, en suma, algunas de las varias y variadas líneas de la poesía que se leerá en los próximos años.

 

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Barcos sobre el agua natal. Poesía hispanoamericana desde el siglo XXI quiere referenciar poéticas que están sin juzgar, que están haciéndose y generando discursos sólidos, literaturas jóvenes que intervienen de manera exigente en la formación de un todo poético desde América y España. Somos conscientes de que no están todas las voces necesarias para dar una panorámica objetiva, pero si que hemos generado con este volumen una dialéctica en pro del futuro poético del español. Este libro es una ventana que nos da la posibilidad de iniciar un camino que aún se está andando. Poetas entre el 71 y el 86 que asumen las inquietudes locales y nos generan respuestas globales, generaciones de autores cuyo discurso retorico provoca rupturas y encuentros con lo existente, para asumir nuevas vías que irradien algo más que versos (re)conocidos.

Selección y compilación: Rafael Saravia y Jocelyn Pantoja

Autores antologados

Ben Clark, Oscar Curieses, Julieta Valero, Sonia Betancort, Vanesa Pérez-Sauquillo, Luis Luna, Ignacio Escuín Borao, Raúl Campoy Guillén, Diana Garza Islas, Manuel de J. Jiménez, Alan Mills, Wingston González, Gema Santamaría, Pablo Benítez, Lauri García Dueñas, Elena Salamanca, Mayra Oyuela, Karen Valladares, Javier Alvarado, Alfredo Trejos, Diego Mora, Yanelys Encinosa Cabrera, Jamila Medina Ríos, Legna Rodríguez Iglesias, Harry Blas Troncoso Parady, Ariadna Vásquez, Nicole Cecilia Delgado, Yara I. Licéaga-Rojas, Ernesto Carrión, Ángeles Martínez, Harold Alva, José Córdova, Jessica Freundenthal, Nérvinson Machado, Lauren Mendinueta, Héctor Hernández Montecinos, Paula Ilabaca, Javier Norambuena, Daniel Rojas Pachas, José Manuel Barrios, Olga Leyva, Álex Piperno, María Eugenia López , Valeria Meiller, Miguel Ángel Petraca.

 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Barcos sobre el agua natal: nueva mirada sobre la poesía hispanoamericana contemporánea




Un verso de Pizarnik nos sirve de umbral para el disfrute de una nueva antología, coeditada en España y México por Literal y Ediciones Leteo. La difícil tarea de llevar a cabo una muestra de similares características se afronta por los antologadores, Jocelyn Pantoja (México, 1978) y Rafael Saravia (España, 1978), de una manera muy acertada, intentando integrar las distintas tendencias y sensibilidades de una creación tan atomizada como la que se produce desde el 2000. La misma contraportada nos avisa de esta original atomización: “No se apela a ningún tipo de criterio de claridad y distinción cartesiano, mucho menos, a determinadas creencias verdaderas y justificadas, al mismo tiempo que ciertas taxonomizaciones son devastadas”.

Esa resistencia a la clasificación, a la identificación o como grupúsculo es uno de los mayores aciertos de quienes recopilan y también de los poetas incluidos, ya que explicita bien la pluralidad de las propuestas de tan diversos orígenes unidos por esa materia común que es la lengua. La materia es, pues, el vínculo de unidad y el mimbre de la antología y sobre ella se traman las distintas variantes, tan expresivas y plurisignificantes que muestran un índice de lo vivo del idioma, lengua de nómadas para cercar a la poesía. En estos tiempos “saturados de parásitos sin dignidad”, como diría Franco Battiato, una antología así nos da espacio para la esperanza, para pensar, más que nunca, que la creación en español es un valor en alza, un excelente muestrario de lo que los ciudadanos, al margen de las instituciones, saben hacer. Y es que esta antología parte precisamente de la iniciativa de los antologadores, que llevan dinamizando la cultura de sus respectivos países de una manera independiente y resistente desde hace ya tiempo. Tal vez esa independencia sea la que posibilite una muestra de calidad que cuenta con nombres de relevancia como Óscar Curieses, Julieta Valero, Alan Mills, Valeria Meiller, Karen Valladares, Legna Rodríguez o Lauren Mendinueta.

Estamos, pues, ante un intento titánico, que por lo mismo resulta atrayente. Esperemos que este tipo de iniciativas sigan adelante. La salud poética así lo exige.
 
 

domingo, 28 de abril de 2013

LA MATANZA DE EL JUTE EN 1965, EL GOLPISMO Y LA LUCHA POPULAR







Tomado de: http://conexihon.info/site/



Por Edgar Israel Soriano



El 30 de abril de 1965 en la comunidad de El Jute, departamento de Yoro, las FFAA asesinaron a 7 revolucionarios hondureños salvajemente ante los ojos de varias personas con el objetivo de enviar un mensaje antisubversivo. Pero para entender lo que pasó ese día en que perdieron la vida Lorenzo Zelaya (líder campesino, presidente de la FENACH), Aquileo Izaguirre, Rufino López, José María Izaguirre, Hermelindo Villalobos, Benedicto López y Benito Díaz, hay que hacer, primero, una retrospectiva socio-política y, segundo, una valoración de cómo se ejecutaron y cercaron mediáticamente los golpistas el hecho sanguinario.


Los antecedentes históricos para tener una claridad interpretativa sobre los lamentables momentos vividos tras el golpe de Estado del 3 de octubre de 1963 nos remontan a la época del régimen de Tiburcio Carías Andino (1933-1949).

La dictadura autoritaria de Carías Andino tiene dos elementos claves: 1) la agrupación de los sectores burgueses más conservadores quienes aplastaron la oposición y persiguieron brutalmente a los obreros que demandaban justicia; 2) la estrategia del capital multinacional, pero principalmente de Washington para mantener su control regional frente a la pelea hegemónica global del momento. En otras palabras, el régimen de Carías Andino es la transición a las políticas autoritarias que garantizaban un sometimiento ordenado a los intereses del capital multinacional y de la geopolítica imperialista en general.

En el caso del movimiento obrero, estudiantil y de sectores intelectuales que por años fueron objeto de persecución y maltrato, avanzaron firmemente frente a la represión. La Huelga de 1954 fue un punto detonante para organizar y allanar el camino para la caída de la dictadura cachureca. Sin embargo la derecha liberal aprovechó estos acontecimientos y negoció con la recién creada institución militar, rectores ahora de la violencia de Estado, el control político del país.

El anterior contexto de alianza entre la derecha liberal y las FFAA se comenzó a fracturar en 1959 ante el descontento y conspiración de los conservadores cachurecos y poco después por el temor burgués a la propagación ideológica del triunfo de la revolución cubana. El contexto preelectoral de 1963 desencadenó la conspiración con beneplácito de la CIA para detener el avance organizativo del movimiento popular y que evidentemente a los ojos del grupo oligárquico el caudillo liberal Modesto Rodas Alvarado no podría detener.

El golpe de Estado Militar del 3 de octubre de 1963 causó la muerte de cientos de miembros de la guardia civil, traicionada según testigos por Villeda Morales, y de hondureños que decidieron enfrentar a los golpistas. Se organizaron pequeñas milicias entre los liberales y el partido comunista decidió desde el exilio acuerpar la lucha armada, en la que Lorenzo Zelaya y otros miembros reactivaron el campamento de El Jute, en medio de la constante amenaza de las patrullas del ejército que arreciaban constantemente para evitar un foco armado grande.

Mientras el ejército torturó y asesinó a los campesinos rebeldes frente a testigos, que también fueron golpeados salvajemente, en Tegucigalpa y otras ciudades de Honduras la población estaba desinformada, en la televisión, en la radio y en los periódicos se resaltaba las bandas puestas a las madres en los colegios, el trabajo cívico de las FFAA., el show en la capital de la bella bailarina, Yolanda Parolo en temporada en el centro nocturno el “Faro”, el desfile escolar panamericanista, Monchito Cruz publicando páginas enteras sobre inversión extrajera para el país, informes sobre el terremoto de El Salvador, información tergiversada sobre la rebelión de abril –conflictos dos años después del golpe en República Dominicana contra el gobierno de Juan Bosch de 1963-, las mujeres de alta sociedad haciendo agasajos en el Contry Club, Manzanares, el folklorista, exponiendo sobre el “paisaje idílico” de Honduras en gira por EEUU, el poeta Oscar Acosta resaltando el discurso nacionalista del golpista Armando Velázquez Cerrato; además, varios sindicatos libraban sus propias luchas por reivindicaciones salariales, los vecinos de colonias como la San Miguel buscando tener el derecho a agua potable, y un largo etcétera.

Mientras toda esa información difundida por los cercos mediáticos los grupos revolucionarios y de DDHH buscaban alternativas para informar y reclamar justicia ante el salvajismo criminal de Oswaldo López Arellano y su camarilla de golpistas que allanaba el camino a constitucionalizar su régimen.

Después de 48 años, El Jute es un símbolo, entre otros, de la histórica impunidad que impera en Honduras, por ello la memoria histórica es importante para construir ciudadanía capaz de tener conciencia crítica para enfrentar la lógica impositiva y violenta del sistema capitalista a través de sus agentes oligárquicos que se imponen con tal de favorecer sus intereses y el de sus amos…



 
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Edgar Israel Soriano, escritor e historiador hondureño (Choluteca, 1980), es catedrático en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Realizó estudios en la Universitat Jaume I., (UJI) de Castellón, Valencia, España. Es autor del libro 1812, que trata sobre las rebeliones en Centro América.



 

 
 
 

miércoles, 24 de abril de 2013

EN RELACIÓN A LA EXPULSIÓN DE LOS POETAS DE LA ERRE



 
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El lugar en verdad no existe, fue clausurado hace muchísimos años siguiendo un riguroso procedimiento administrativo para salvaguardar la escena del crímen. Luego de considerar los pormenores, se agruparon las dos razones principales por las que, finalmente, el señor PLT decidió proteger su último texto narrativo expulsando a los poetas de la ridícula covacha conocida hasta entonces como LA ERRE.
 
PLT escribió esa misma tarde un mensaje  al doctor BHA en el que de manera grosera lo conminaba a ¡Jamás volverme a mandar ninguna mierda poética que se le ocurra, ni mencione a perico de los palotes caídos en desgracia! ¡Los poetas están muertos, sepultados, sabe! ¡Son muertos que nos tragamos para estar seguros de que eran la más pura de las  mierdas!
 
El texto (el mensaje enviado) lo encontramos por casualidad en un impreso que el doctor BHA hizo para seguir leyéndolo en el retrete. Todavía tres días después, antes de su fatídico final, lo siguió leyendo, porque no parecía darle crédito a semejante barbaridad. Para estar seguro de que el maldito texto era real, lo leyó unas tres veces hacia atrás, al estilo Conan-Doyle.
 
Antes de su arresto, a PLT se le vio merodear LA ERRE, el escenario del crimen, como si no tuviera nada que ver con él. En suma, tenía el rostro falso que acostumbraba, con una sonrisa similar a la de los suicidas después del homicidio.
 
 
 
 
 

viernes, 19 de abril de 2013

VOCES CONTRA EL TEDIO EN LA UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA












 
 
 
Las conmemoraciones del Día del idioma tendrán una extraordinaria actividad en la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán con la realización de la lectura y conversatorio poético Voces contra el tedio. El evento es coordinado por el Departamento de Letras y Lenguas y tiene el propósito de compartir las nuevas voces poéticas de la literatura hondureña.
 
El evento se realizará el 25 de abril a las 4:00 p.m en la Biblioteca y contará con la presencia de los poetas Murvin Andino, Otoniel Natarén, Darío Cálix, Carlos Rodríguez y Jorge Martínez Mejía.
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 13 de abril de 2013

REAPARECE LA REVISTA DE NARRATIVA IMAGINACIÓN

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Después de una larga ausencia ha reaparecido la revista de narrativa IMAGINACIÓN, que circulara abundantemente en la dédaca de los noventa y que ya forma parte del patrimonio literario de la ciudad de San Pedro Sula.
 
En esta edición especial 2012, una IMAGINACIÓN extraordinaria comparte una variedad de artículos especializados sobre los Mayas, material científico y propios de la visión indígena de los pueblos mayas que aùn subsisten.
 
La edición de la revista de narrativa IMAGINACIÓN está a cargo de Centro Editorial, que dirige el reconocido escritor, narrador y ensayista hondureño Julio Escoto, autor de Rey del Albor, Madrugada; El general Morazán marcha a batallar desde la muerte; El génesis en Santa Cariba; El árbol de los pañuelos, El Ojo santo; Días de ventisca, noches de huracán; entre otros.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El escritor hondureño Julio Escoto vuelve a lanzar IMaginación, revista de narrativa.

miércoles, 10 de abril de 2013

VOCES CONTRA EL TEDIO: LECTURA Y CONVERSATORIO POÉTICO

 
 
 
 
 
 
 










En la Galería Permanente del Centro Cultural Sampedrano se llevará a cabo la lectura y conversatorio poético CUATRO VOCES CONTRA EL TEDIO, en la que participarán los poetas hondureños Jorge Martínez Mejía, Darío Cálix, Otoniel Natarén, Murvin Andino y Carlos Rodríguez.

Se trata de la primera actividad de una serie de acciones orientadas hacia el fomento de la lectura en la región del Valle de Sula. Se han programado talleres de narración de cuentos, talleres de creación literaria, publicaciones, ferias de libros, recitales, conversatorios, conferencias, encuentros, foros sobre la lectura, concursos y festivales.
 
Cuatro voces contra el tedio se inserta  en la intención de un importante movimiento de escritores decididos a estimular y fomentar la lectura en diferentes espacios de las principales ciudades del Valle de Sula, en el norte de Honduras.
 
Cuatro voces contra el tedio se realizará durante los meses de abril, mayo y junio en el Centro Cultural Sampedrano, la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, la Casa de la Cultura de El Progreso, La Casa de la Cultura de San Manuel, entre otros espacios culturales.
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 1 de abril de 2013

SE ACEPTAN INVITACIONES










Por Jorge Matínez Mejía






Bueno, no es tan fácil decir que está bien,
que de vez en cuando necesitamos compartir lo que somos,
nuestra historia cargada de estorbosos instantes y

estupideces...

Y quizás no valga la pena conocernos,
quizás hasta sea una obscena pérdida de tiempo,
pero, en estos tiempos en que todo se ha perdido,
en que seguir intentando honestidades,
sinceridades e irreverencias, puterías cotidianas
que nos malgastan la vida...

Que de existencial no tienen nada,
excepto por el hecho de sentirnos cuesta arriba,
en una estresada faena de rumiar las mismas cosas...

Excepto porque es una ironía ir a verte para decirte
que vale la pena desaparecer en mi mundo para aparecer en el tuyo...
sólo para encontrarnos en el mismo puto lugar sin salida
de este lenguaje carcomido en el hueso...

Por eso se aceptan invitaciones...
especialmente si hay cervezas...










miércoles, 20 de marzo de 2013

Ascenso del poder tecnocrático y desprestigio del sector social en Honduras









POR JORGE MARTÍNEZ MEJÍA

No tengo ninguna intención de discutir la potencia y capacidad del Frente Nacional de Resistencia Popular en este artículo, el análisis de coyuntura ligado a él aún se encuentra anclado al 28 de junio.

Sin embargo, tengo interés en hacer un aporte en la observación de cierto ascenso de la tecnocracia respaldada por el Departamento de Estado de Los Estados Unidos de Norteamérica, y el inicio de un decrecimiento de la capacidad de poder del movimiento social en Honduras.

Para colocar el tema en el tapete, baste decir que con la Ley de Reajuste Estructural de la Economía se inicia en el país una etapa feroz en la instauración del modelo neoliberal, y que la presencia de tecnócratas en altos niveles de gobierno no precisamente es nueva, pero estos antecedentes pueden rastrearse fácilmente, y en el rastreo, los tecnócratas se observan  en  sujeción a los partidos políticos tradicionales, o a los grupos de poder que han ejercido su dominio en el gobierno de manera permanente.

Por otra parte, puede observarse en el sector social, ciertos gremios, sindicatos y organizaciones campesinas, vulneradas y dominadas tradicionalmente por los caciques de los partidos tradicionales, gobierno y parlamento, quienes les han asignado un rol de choque y balance de fuerzas para mantener su estatus dominante.

Sin embargo, como una variante a esta situación, y como resultado del desgaste y deslegitimación de los partidos tradicionales y el aparato de gobierno, en los últimos años se ha ido configurando una red de tecnócratas vinculados a la producción de políticas públicas, leyes e iniciativas que inciden de manera directa en la ciudadanía, pero que su funcionamiento orgánico se encuentra más orientado al debilitamiento y desintegración de una importante base del sector social. Habría que nombrar entre los más visibles a tres tecnócratas claves que han ido forjándose como piezas de un engranaje de poder naciente: Arturo Corrales Álvarez, Julieta Castellanos y Julio Navarro. Cada uno con características y estilos diferentes, han construido sus propios centros de producción de información y pensamiento. Habría que incluir a Marlon Escoto que ha convertido a la Secretaría de Educación en un centro de acopio informático con el que ha logrado controlar en su espacio de dominación al gremio magisterial. 

El creciente prestigio y consolidación de esta red no tiene ninguna discusión. Su poder de influencia va más allá de la admiración de los políticos del patio y del reconocimiento público de la Embajada Norteamericana. Su ubicación en espacios estratégicos, especialmente el de la educación, la salud y las relaciones exteriores (La Universidad Pedagógica, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, La Secretaría de Educación, la Secretaría de Salud, la Cancillería y el Banco Central) entre otros organismos no estatales, dice no sólo de un proceso político que no ha sido aún analizado y que vale la pena considerar, puesto que implica no solo la facturación de cambios positivos en la administración de las instituciones a las cuales están vinculados, sino de un enfoque de acciones en el que la destrucción de la organización gremial es una táctica para operar libremente o sin ninguna oposición.

En la Universidad Pedagógica, la Universidad Nacional Autónoma, y la Secretaría de Educación pueden observarse los mismos procesos, diseñados por tecnócratas que consideran a la organización gremial como una falla, un problema a eliminar. El procedimiento es sencillo, crear una Ley Fundamental o el marco jurídico desde el cual operar sin cortapisas. Desde ahí se origina la operación de asfixia económica tanto de los dirigentes gremiales como de las estructuras gremiales.

Considerando la trascendente importancia que implican las organizaciones gremiales estructuradas sobre la base del sistema educativo nacional y de salud, no puede dejar de observarse que la labor destructiva de los tecnócratas obedece a una política de debilitamiento y destrucción del sector social en Honduras.

Por otra parte, el desempeño estratégico de los tecnócratas en el manejo de los asuntos financieros relacionados con la actual situación económica del país, de su papel como agentes y contraparte, tanto del Estado como de organismos internacionales, les ha ido colocando en una posición de poder privilegiada, ya que pueden manejar una importante porción del presupuesto nacional.

Como el tema da para más, para nadie es extraño que pronto podríamos tener  a un tecnócrata de presidente, y que esa será la coronación de una casta que es capaz de arrancarle el derecho de autogobernarse a un pueblo, en su desmedido narcisismo intelectual.



domingo, 17 de marzo de 2013

Un camino digno de tu nombre: Comandante Chávez






Por Jorge Martínez Mejía





Me vas a disculpar Comandante Chávez, pero no suelo hacer poemas por encargo, ni por moda ideológica, ni porque digan que soy revolucionario. Es más, elegías sólo tengo una que escribí con lo de Moisés Landaverde, y fue que no pude contenerme. Ese es el único poema que con vergüenza he leído en los mercados. Con vos es diferente, a vos no te escribo un poema, sólo quiero contarte estas palabras inconexas, porque además, ¿Qué es eso de andar escribiendo poemas en tiempos en que a nadie le importa la poesía? a los poetas menos. Un verdadero poeta es fiel a su tiempo. Y, en este tiempo de miseria ¿Para qué poetas? A vos te fascinaba declamar ese poema del Libertador, un poema modernista, anticuado, pero se te escuchaba bien, soberbio, como si vos lo hubieras hecho. Lo declamabas desde pequeño, porque eras poeta de pueblo, de escuela rural, poeta de un viejo sueño.

A mi me fascinó tu descubrimiento. Los oligarcas nos habían convertido en microbios, en hombres desnudos y sin nombre. Y vos nos llamaste Hijos del Libertador, herederos legítimos de nuestra historia. Y te llamaron diablo de la vida, Satanás, fuerza oscura. Pero gritaste alto y quebraste el oprobio, abriste arterias nuevas y verdades. Y la brújula encontró su norte en el sur, como tenía que ser.

Ahora estás ahí, en ese lugar reservado a los prudentes, a los polares, a los superhombres que danzan en la razón de Dios.

Ya no hay miedos, ni selvas, ni entelequias. Sólo estás vos y nosotros. Con la herencia de nuestros calamitosos poemas construiremos un camino digno de tu nombre. Comandante Chávez.







sábado, 2 de marzo de 2013

El Aguán: Clamor de justicia

 


Imágenes de campesinos asesinados en El Aguán
 
 
 

Por Jorge Martínez Mejía
 
 
Era de esperarse. El manto de sangre que baña toda la extensión del territorio hondureño sólo sirve de cortina a la masacre continuada en el Aguán.
 
 
En San Pedro Sula y Tegucigalpa, centros de la información del país, se vive en medio de una incesante lluvia de violencia informática que ya ha alcanzado sus más altos niveles en la historia.

Cualquiera que abra un diario, encienda un televisor o una radio para escuchar los noticieros, puede pensar que se trata de una sociedad secuestrada por el comúnmente conocido crimen organizado. Sin embargo, se trata de un fenómeno complejo por la infinidad de percepciones que es capaz de sucitar. En general, la violencia en Honduras suele achacarse al narcotráfico, a las reyertas entre maras, al asesinato contratado o sicariato, al parricidio, al homicidio sin causa, etc. Otros, prejuiciados por la ideología o el tema político, preferimos considerar que se trata de conspiraciones oscuras, paramilitares, escuadrones de la muerte; otros, de signo inverso, prefieren considerar la idea del boicot a la gobernabilidad por parte de grupos insurgentes clandestinos, antisociales, rebeldes sin causa, resentidos sociales, enfermos de venganza política; en fin, ven mosntruos debajo de los asientos de su carro.
 
Sin embargo, lo que no se puede ocultar, es que después de la llegada de Rafael Leonardo Callejas a la presidencia, es decir, de la inauguración del Neoliberalismo salvaje que destruyó de manera directa el incipiente y doloroso proceso de reforma agraria, desde el Estado mismo, Honduras comienza su ingreso al infierno en que vivimos ahora.
 
Pequeñas y vivaces comunidades que despertaban de manera casi espontánea hacia un desarrollo sostenible y novedoso, producto del auge de las ideas socialistas del cooperativismo agrícola, de las empresas asociativas y de las comunidades agrícolas de asociación colectivista, fueron maquiavélicamente orilladas a su desarticulación desde el gobierno mismo, para que insaciables capitalistas como Miguel Facussé, entre otros, se hicieran no sólo con la tierra, sino con el comercio, la fuerza laboral y la incipiente industria regional.
 
La supuesta apertura política que dio al traste con las organizaciones revolucionarias que salieron en desbandada con la caída del muro de Berlín, no tenía otra intención que hacerse con el botín de los recursos de la nación, entre ellos las tierras del Aguán, sin ningún tipo de oposición. Los oportunistas que abandonaron las banderas de la lucha agraria convirtiéndose en explotadores del campo y fundaron partidos para aliarse en la práctica con los oligarcas, jugaron a llenarse los bolsillos, mientras en el campo,  los campesinos y los artesanos empezaron a ver disminuidas sus esperanzas.
 
Miles de artesanos, campesinos, y pequeños empresarios agrícolas se convirtieron en asalariados miserables, mientras el capitalista incrementaba sus caudales. Las emergentes ciudades comenzaron a apagarse para convertirse en fantasmales aldeas, o en ciudades cementerio.

Los grupos poderosos secuestraron el aparato del Estado y desde el Estado violaron y siguen violando los derechos humanos de los ciudadanos. El mayor responsable de los asesinatos, los crímenes de lesa humanidad, como las masacres en los centros penales,  la persecusión y muerte selectiva, la creación del clima de terror  la violencia sistemática y generalizada contra la población civil, se ha desatado desde el Estado y sus aparatos represores. Se mata individualmente o en masa a los jóvenes, trabajadores, campesinos, indígenas, periodistas, abogados vinculados a la defensa de los derechos humanos, amas de casa, niños y niñas.
 
La bestialidad horripilante, la saña, el desprecio manifiesto de la vida, las violaciones de mujeres por grupos de policías, la emboscada, el toletazo, la mordida, la extorsión, la intimidación del uniforme, la desidia en la investigación, el grito y la falta de atención a los humildes; si bien es cierto es una violencia que no puede achacarse en su totalidad al Estado, corresponde a un sistema en el que el Estado es el principal responsable.
 
Las Fuerzas Armadas y la Policía apuntan sus armas contra la población civil a la que desarman, mientras defienden a los poderosos y les permiten mantener arsenales que utilizan en contra de los ciudadanos humildes.
 
En el departamento de Colón, la población ya comenzó a darse cuenta que la Policía y el Ejército no son sus aliados ni sus protectores, porque de ellos y los grupos paramilitares provienen las balas que han hecho aumentar el asesinato de campesinos.
 
De continuar el hostigamiento a la población civil por parte de las fuerzas del Estado, la insurrección es un hecho que nadie podrá detener. Ni miles de asesinatos horrendos en las calles de Tegucigalpa y San Pedro Sula podrán callar el clamor de la justicia.





 
 
 
 
 
 
 
 

martes, 26 de febrero de 2013

La vergüenza de vivir en Honduras



 
 


 Por Jorge Martínez Mejía

 
Cuando "los de arriba" ya no pueden, y "los de abajo" ya no quieren, estamos ante una "situación revolucionaria"
Lenin
 
 
 
En el famoso video "El Tigre Bonilla, la cara del mal en Honduras", independientemente de quién lo haya filtrado, es necesario detenerse no en el dato del 2009, relacionado con el ingreso del presidente Zelaya a través de la frontera con Nicaragua, sino en el video de la masacre de los dos jóvenes que no pudieron salvarse de semejante atrocidad. 
 
Sería una verdadera estupidez no concentrar la atención en tan importante documento que no ha sido todavía leído con la atención adecuada. En dicho documento, en el que se logra observar el modus operandi de un escuadrón de exterminio abierto, se pueden percibir no sólo el hecho de la emboscada, la fuga oportuna de tres de los cinco jóvenes, sino un mecanismo orientado a una finalidad que vale la pena desentrañar.
 
Si existe un objetivo en este operativo de exterminio, quizás no se encuentra en la satisfacción de una morbosidad absurda. Se trata de una actividad coordinada. Dos vehículos tipo camioneta de la que bajan de manera estructurada cuatro individuos de cada vehículo y realizan una acción de ejecusión express.  El primer vehículo se detiene y a toda prisa bajan de él cuatro individuos, algunos portando cierto tipo de chaleco, todos armados, detienen, encañonan, y sin preámbulo ejecutan a los dós jóvenes que no pueden más que recibir la más brutal e inesperada de las muertes. Los otros tres jóvenes que salen corriendo perciben desde su ángulo el grave peligro y huyen en veloz carrera. Los otros cuatro individuos que han bajado, también a toda prisa de la otra camioneta, les disparan lo más pronto que pueden y les persiguen unos veinte pasos, luego regresan mientras los otros cuatro montan guardia y ejecutan a los dos jóvenes que yacen indefensos.

Yo creo que se trata de un ejercicio militar de exterminio urbano, y supongo que este tipo de ejercicio se ha implementado a partir del golpe de Estado del 2009. Digamos que también podría tratarse de un ejercicio militar de una banda de entrenamiento de sicarios, pero yo prefiero pensar que se trata de un grupo paramilitar que realiza ejercicios de entrenamiento no sólo para desarrollar la destreza de disparar certeramente, sino para insensibilizar aún más al humanoide. 
 
Si estoy en lo cierto y no se trata nada más de una "escuela de sicarios" sino de un escuadrón militar urbano de eliminación selectiva, entonces, sí, realmente "los de arriba" ya no pueden gobernar", pero los de abajo todavía no se dan cuenta del todo. Si mi percepción no me engaña, este video es ´más importante que el de la "planificación, captura o asesinato de Mel".  
 
Pero sería totalmente ilusorio pretender que no se trata de una verdadera corporación de sicarios que ha construido un escenario de terror en todo el país con el propósito de insensibilizarnos respecto de la masacre continuada en que vivimos. Desde esta perspectiva, la ola de criminalidad violenta, el alto índice de asesinatos que ya supera a los 88 por cada 100 mil habitantes, es responsabilidad directa de las estructura policiales y militares.
 
Este sólo dato faculta al Soberano, al pueblo hondureño, para pedir la cabeza no sólo del Director de la Polícía, del Ministro de Seguridad, sino la del presidente Lobo, la del presidente del Legislativo, y la del presidente de la Corte Suprema.  Pero ¿Es esto una ilusión? ¿No puede existir en este país un reclamo inmediato que mande al carajo a tanto criminal empotrado en las estructuras policiales y militares? ¿Vamos a tener que esperar a una elecciones para cambiar semejante bochorno de gobierno? ¿O es que ya estamos suficientemente maduros de insensibilidad que no podemos percibir que es preferible morir armados en una guerra frontal a esperar que nos maten en cualquier calle como a perros?
 
El discurso que está detrás de estos crímenes en el que se observa un abierto y descarado desprecio por la vida, sin que las "autoridades" hagan nada, nos obliga a darnos cuenta que no pueden gobernar, y que nosotros estamos cansados de ver a nuestros hermanos hondureños caer como pollos sin que su vida ni su muerte reprsenten nada. Nos obliga a darnos cuenta que estamos en una situación revolucionaria, y que tarde o temprano esas armas serán dirigidas militarmente contra nuestro pueblo, a plena luz, porque su incapacidad de gobernar está directamente ligada a nuestra capacidad de tolerar la vergüenza en que se ha convertido vivir en Honduras.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 21 de febrero de 2013

Un tropel de sangre





Sivno: Imagen de Jorge Martínez Mejía




Por Jorge Martínez Mejía




Recostado en un muro, en las afueras marginales de la ciudad, veo una rata muerta, ya apestosa. Es enorme, con sus orejas verdes, calcinadas.

Otra vez el día se ha desbordado como un trapo sucio. Bella, en la náusea en que todo concluye, la rata es la única verdad, cuajada en el crecimiento que asimilará la estúpida vida.

Un pastor de iglesia la derrengó a pedradas y a leñazos. Vomitando sangre aún, la arrastró con una pala y la lanzó contra el muro. Allí, entre periódicos viejos le prendió fuego, se sacudió las manos y se fue sin persignarse.

Ahora apesta el animal cocido y las moscas deambulan en el festín.

Sobre una roca pequeña, contra el muro hollinado, un niño vende pequeños balones de chocolate.

Más arriba, en el horizonte que imagino oscuro, vislumbro un tropel de sangre, imperturbable, corriendo hacia la luz brillante de miles de huesos pulidos por el viento.







(De Poemas para las ratas)




domingo, 17 de febrero de 2013

CONSIDERACIONES SOBRE POESÍA MEXICANA CONTEMPORÁNEA



Vientos del siglo. Poetas mexicanos 1950-1982
Margarito Cuéllar (Compilador,Coordinador,Prólogo,Notas), Mario Meléndez (Compilador, Notas), Luis Jorge Boone (Compilador, Notas), Mijail Lamas (Compilador, Notas)
Programa Editorial de la Coordinación de Humanidades/UANL
Colección: Poemas y Ensayos
México 2012
P.P. 544
Poetas de la muestra: Efraín Bartolomé, José Luis Rivas, Coral Bracho, Eduardo Langagne, Víctor Manuel Cárdenas, Héctor Carreto, Mario Santiago Papasquiaro, Ricardo Castillo, Vicente Quirarte, Víctor Manuel Mendiola, Fabio Morábito, Jorge Valdés Díaz-Vélez, Javier Sicilia, Luis Miguel Aguilar, Silvia Tomasa Rivera, Jorge Esquinca, Minerva Margarita Villarreal, José Ángel Leyva, Juan Domingo Argüelles, Baudelio Camarillo, José Javier Villarreal, Tedi López Mills, Sergio Cordero, Dana Gelinas, María Baranda, Roxana Elvridge-thomas, Jesús Ramón Ibarra, Jorge Fernández Granados, José Eugenio Sánchez, Samuel Noyola, José Homero, Ernesto Lumbreras, Felipe Vázquez, León Plascencia Ñol, Mario Bojórquez, Julio Trujillo, Claudia Posadas, Ofelia Pérez-Sepúlveda, Julián Herbert, Luis Vicente de Aguinaga, María Rivera, Jorge Ortega, Álvaro Solís, Balam Rodrigo, Carlos Adolfo Gutiérrez Vidal, María Cruz, Rogelio Guedea, Eduardo Padilla, Eduardo Saravia, Jair Cortés, Francisco Alcaraz, Hernán Bravo Varela, Óscar de Pablo, Iván Cruz Osorio y Alí Calderón.
El siguiente texto fue leído en la presentación del libro Vientos de siglo. Poetas mexicanos 1950-1982, el pasado 3 de marzo en el la Feria del Palacio de Minería.

Por Mijail Lamas



Ha sido superada la valoración de tradición de la ruptura que se extendió en México con mayor fuerza a partir de la publicación de Poesía en movimiento y que terminaría imponiéndose como “inconciente y secreta continuidad”, así como manera casi única y legítima del desarrollo del quehacer poético (impuesta gracias a la fuerte intervención de Octavio Paz en la vida cultural del país)[1]. En este escenario una nueva recopilación de voces de la poesía mexicana ya no atiende necesariamente a dicho precepto. El impulso de homogenizar la escena poética en un solo registro parece haber quedado atrás  para admitir que el eclecticismo y la heterogeneidad son un impulso legítimo de la modernidad puesta en crisis. Se debilita entonces la restricción de un canon que sólo admite un tipo de poesía que emplea recursos estructurales de “apertura” o tomados de las vanguardias históricas.


Muestra de este cambio son dos trabajos que anteceden al que hoy nos ocupa y que representan un acercamiento interesante al fenómeno poético nacional de los últimos diez años; me refiero a La luz que va dando nombre: Veinte años de la poesía última en México 1965-1985 El oro ensortijado, poesía viva de México. La primera propone una lectura desde la identificación de ocho distintos lenguajes de la poesía mexicana actual,[2] a la vez que alienta el diálogo y la discusión sobre las distintas interpretaciones del fenómeno poético y apoya la visión de una poesía mexicana diversa. La segunda propone una lectura que reúne una colección de poemas de importantes poetas vivos de México, de ahí la variedad de registros que, sin embargo, coincide en poemas de elevada precisión expresiva y una fuerte connotación delpathos, estos últimos como elementos estéticos de mayor valoración para los antólogos. Ambas privilegian la importancia del poema como objeto de estudio, por encima de la filiación estética de los autores.
Es por eso que mi contribución en Vientos del Siglo, coincide con estos dos esfuerzos al intentar definir de manera mucho más amplia las formas que impulsan nuestra poesía actual.
Tensiones de la tradición
 
El juicio recurrente acerca de que la poesía mexicana no ha corrido riesgos formales o de ruptura como la poesía sudamericana de vanguardia o aquellas que la preceden, ofrece un último intento por mantener vivo el cliché crítico de una literatura nacional conservadora. Sin embargo, para nosotros ser modernos (o posmodernos) se ha convertido en una fatalidad, habitantes del mundo contemporáneo. En el momento histórico en que surge Poesía en movimiento, se busca desprender las ramas de los lenguajes explorados durante el modernismo, que seguían presentes en muchos poetas descartados por los antólogos. Desde entonces la poesía mexicana sobresale por utilizar procedimientos que experimentan desde la connotación del pathos; la innovación formal atiende a una necesidad emotiva. Los poetas mexicanos que encarnan mejor el impulso de exploración y ruptura, en distintos niveles del lenguaje, han sido José Juan Tablada, Manuel Maples Arce, Salvador Novo, Gilberto Owen, Octavio Paz, Abigael Bohórquez, Gerardo Deniz, José Vicente Anaya, Max Rojas, David Huerta, Coral Bracho, José de Jesús San Pedro y Ricardo Castillo entre otros y se extiende hasta nuestros días. La importancia de estos en el escenario de nuestra lírica nacional nos dice lo contrario de aquellos que alegan una poesía mexicana conservadora. Tal vez se le reproche a la poesía mexicana no haber redundado en escuelas de manifiestos vanguardistas, no obstante, sus individualidades han repercutido profundamente a nivel de la lengua en una indagación penetrante del fenómeno poético, del mismo modo que se han incorporado aquellos elementos que de las vanguardias han creído valiosos y desdeñado aquellos que por su afectada artificialidad poco o nada podrían aportar al corpus sustancial de su obra.
El fundamento de la experimentación formal de la poesía mexicana se cristaliza en una estirpe de poetas que se distinguen por reafirmar con Ramón López Velarde uno de los más altos postulados de nuestra poesía: “Yo anhelo expulsar de mí cualquier palabra, cualquiera sílaba que no nazca de la combustión de mis huesos…”. La emoción será entonces el signo distintivo de la mejor poesía mexicana.
En la poesía mexicana actual encontramos que los elementos que dan personalidad al discurso de la lírica son preeminentes. Se intuye con María Zambrano que la “poesía es vivir en la carne, adentrándose en ella, sabiendo de su angustia y de su muerte”[3] .
La poesía mexicana siempre ha estado en contacto con elementos de la oralidad (Renato Leduc, Efraín Huerta, Eduardo Langagne) y la búsqueda de una cadencia que puede ser dicha en voz alta y a la vez recordada (Octavio Paz, Jaime Sabines, Efraín Bartolomé), de ahí la noción de perdurabilidad que le es inherente. Por lo anterior la poesía mexicana no está en conflicto con la sonoridad de la versificación de acentuación prosódica o con las indagaciones hacia dentro de la preceptiva tradicional, esto se debe a su fuerte temperamento clásico (Bonifaz Nuño, Alí Chumacero).
Alí Chumacero
También conserva el amor por el significado por encima de las isotopías del significante, pero no es raro que se encuentre flexionando la frase poética -sin llegar a la incomunicación o al sinsentido (Salvador Novo, Abigael Bohórquez, Max Rojas). La poesía mexicana también ha mantenido una fuerte presencia del yo de la poesía lírica y a su vez ha explorado otras formas de la enunciación que acentúan la efectiva transmisión del pathos. La poesía mexicana recupera y actualiza estrategias de otras tradiciones como la galaico portuguesa, la poesía catalana, el epigrama latino o la lírica prehispánica, esta actitud es sensible de ser tomada de los “varios movimientos de ruptura [que] promovieron activamente la recuperación de tradiciones alejadas o despreciadas”[4] (José Juan Tablada, Octavio Paz, Bonifaz Nuño, Eduardo Lizalde, Francisco Cervantes).
Eduardo Lizalde
La poesía mexicana dialoga con otras disciplinas artísticas, aunque sigue considerando a la palabra como vehículo efectivo de su expresión. Como podemos observar el fundamento de la experimentación formal de la poesía mexicana se diversifica en muchas direcciones, siempre en busca de la perdurabilidad. Nuestros poetas también han atendido el cambio de sensibilidad que determinan los procesos tecnológicos actuales, incorporado a su poesía la fascinación por la inmediatez, el uso del léxico proveniente de la mercadotecnia, el mundo cibernético, el lenguaje de lo tecnológico, el discurso académico (sobre todo la jerga de la ciencia lingüística, ya sea como apoyo o parodia), el zapping, la chat poetry y el slogan, siempre como procedimientos que determinen nuestro estar en el mundo (José Emilio Pacheco, Francisco Hernández, José Eugenio Sánchez, Alí Calderón), donde la sensibilidad se modifica pero las preocupaciones humanas siguen siendo el amor, la muerte, la soledad, la nada.
Rubén Bonifaz Nuño
En los últimos tiempos se ha revalorado con nueva energía rasgos de la obra de tres importantísimos poetas mexicanos, dignos renovadores de la estirpe lopezvelardeana: Alí Chumacero (la pulida elaboración técnica), Eduardo Lizalde (la contundencia y la eficacia en el decir) y Rubén Bonifaz Nuño (la exploración formal y la manera en que su personaje encara la realidad del mundo), poetas que paralelamente a la poesía de Octavio Paz, crean obras tan singulares que enriquecen con una fuerte personalidad a nuestra poesía nacional.
Francisco Cervantes
También en estos tiempos se ha puesto mucho más atención a la poesía de Francisco Cervantes y Abigael Bohórquez, dos poetas que han sido poco atendidos por la crítica, el primero por la extrañeza que causa su propuesta estética que recupera estructuras y valores del pasado medieval galaico-portugués, el segundo por su abierta temática homosexual además su actitud combativa socialmente.
Abigael Bohórquez
Entre los libros que representan de manera eminente a la poesía mexicana más actual podemos encontrar Vivir al margen: poemas, 1981-1986 de Sergio Cordero, que mediante un uso eficaz de la silva crea poemas donde todo pende de un hilo ante el desastre; Fuego de Roxana Elvrige-Thomas, con poemas de una melodía cercana a los pies métricos latinos, donde la enfermedad y el dolor son formas de la expiación o la venganza; Los hábitos de la ceniza de Jorge Fernández Granados, es una esplendida escenificación del amor y los paraísos perdidos a través de una cuidada e inusual elaboración estrófica; Physical Graffiti de José Eugenio Sánchez, mantiene algunas formas tradicionales del verso, la prosa poética e incorpora tópicos de la cultura pop desechable y un tono humorístico bien logrado; El deseo postergado de Mario Bojórquez, es un libro con poemas de preeminencia heptasilábica donde se va creando un testimonio en que el conocimiento de la imposibilidad es a la vez desencanto y aprendizaje; en De las tantas voces de Ofelia Pérez Sepúlveda, que construye desde la asimilación de la oralidad una polifonía de fronteras geográficas y vitales; Hay batallas, de María Rivera realiza una cartografía del desconsuelo y el desamparo que nunca abandona la precisa musicalidad; Cantalao de Álvaro Solís, mitología de un pueblo imaginario que sólo es posible entre un río de largo aliento y un mar de imágenes entrañables; Ser en el Mundo de Alí Calderón, que echa mano de una buena cantidad de procedimientos clásicos que construyen una poesía de temática erótica que lo distingue de otros libros escritos por poetas de su generación; y finalmente Contracanto de Iván Cruz, que incorpora a su poesía el discurso de la historia a la vez que consigue un tono íntimo, pocas veces logrado en la poesía de tema social. Como podemos ver, estas obras, aunque parten de la emoción como un principio que las distingue, se han cristalizado en realizaciones muy distintas.
Una nueva muestra de poesía mexicana
Toda antología es polémica.
El trabajo que nos convocó también surge de este impulso que revisa con ojos mucho más atentos las expresiones de la variedad y que sin duda ha puesto hincapié en la búsqueda de la calidad de los poemas, tal vez resulten evidentes las discrepancias en el gusto de los antólogos. Sin embargo, también es indudable el diálogo y la discusión que rodea el consenso que se ha traducido en el trabajo final. Asímismo es evidente, como inédita, la mirada descentralizada de quienes fueron convocados para ello.
Para esta labor, y para decirlo con palabras de Geney Beltrán, se buscó a aquellos poetas cuya “escritura es un incendio íntimo del que no es posible salir intacto”[5]. Finalmente, en el balance general de este trabajo, el lector encontrará una poesía en la que predomina el reflejo boyante del alma humana.

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[1] Desde el principio la idea de crear una antología de poemas que “amenazaba con eliminar de cierto canon mucha poesía que es indudablemente moderna, pero que no emplea mecanismo formales o recursos estructurales de apertura”, fue vista con renuencia por Alí Chumacero y José Emilio Pacheco, antólogos también de Poesía en movimiento. Ellos reparaban en la necesidad de observar elementos “nada vanguardistas como la dignidad estética, el decoro y la perfección” (Stanton, Antony,Inventores de Tradición: Ensayos sobre poesía mexicana moderna, Fondo de Cultura Económica, Colegio de México, México, 1998).
[2] Motivados en buena parte por el ensayo de Jorge Fernández Granados “Poesía Mexicana de fin de siglo: para una calibración de puntos cardinales”, donde se reconocen cuatro tipos de lenguajes poéticos: poesía de imágenes, poesía referencial, poesía del intelecto y poesía del lenguaje.
[3] Zambrano, María, Filosofía y poesía, Fondo de Cultura Económica, México, 1939.
[4] Stanton, Antony, “Poesía y poética de Alfonso Reyes” en Inventores de Tradición: Ensayos sobre poesía mexicana moderna, Fondo de Cultura Económica, Colegio de México, México, 1998.
[5] Beltrán Félix, Geney, El sueño no es un refugio sino un arma, UNAM,  México, 2009.