domingo, 7 de febrero de 2016






Un frío seco



Hoy perdí mi bufanda en Jesús de Otoro.
Hacía un frío seco, duro, como hielo.

Saqué mi mano, y el aire duro, como hielo.

No pensaba en mi bufanda,
pensaba en mi nariz que estaba mucho más blanda.

Sorbí el vino directo del pico de la botella, y el vidrio duro como hielo.

Más tarde, en otro lugar, un telón de hielo duro,
de más o menos dos metros de espesor, impedía cruzar la calle;
y el viejo del carretón yacía congelado con sus bueyes,
como un fresco monumento
recién esculpido.






viernes, 18 de diciembre de 2015

ESTADO FALLIDO



Por Hugo Noé Pino


Tegucigalpa.-


Por mucho tiempo he rehusado a aceptar el calificativo de Estado fallido para Honduras. La razón, un Estado tiene funciones importantes que realizar, siendo las básicas: educación, salud, seguridad ciudadana, protección social, infraestructura económica y la administración de justicia. Muchas de estas funciones, aunque con dificultades, se habían venido cumpliendo.

Uno de los aspectos centrales para el cumplimiento de estas funciones es la institucionalidad, entendida ésta como el respeto a las leyes (Estado de derecho) y el funcionamiento de las diversas instancias de gobierno en el cumplimiento de sus objetivos. El deterioro en Honduras se aceleró con el golpe de Estado en 2009 por el burdo y torpe rompimiento de la débil institucionalidad del país. Después de esto todo se vale: destituir magistrados de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, nombrar irregularmente al fiscal general, nombrar anticipadamente y arbitrariamente el Tribunal Supremo Electoral que regirá las próximas elecciones de 2017, aprobar más de 100 leyes sin que muchas de ellas hayan llegado al pleno del Congreso Nacional, etc.

Ante éste deterioro institucional, los retrocesos en el sistema de salud, el avance del narcotráfico, la delincuencia, la violencia generalizada, la corrupción y la impunidad en Honduras, sería muy fácil que los hondureños y hondureñas llegáramos a  la conclusión de que el país es un Estado fallido, pero no lo hemos hecho.

El que sí parece haber llegado a esa conclusión es nuestro vecino del norte, Estados Unidos. Muy pocas veces en la historia reciente se había visto una decisión y presión tan fuerte para llevar a la justicia norteamericana los casos que les afectan directamente como son el narcotráfico y el subsecuente delito de lavado de dinero. Se cansaron que las instituciones que administran la justicia en Honduras no hicieran nada y que fueran, más bien un escudo a los que delinquen. Y esta vez no ha habido insinuaciones sutiles, ni esperas, o cumplen o aténgase a las consecuencias.

Obviamente que la debilidad estructural del Estado hondureño facilita el cumplimiento de las presiones. Hay que liquidar un banco (aunque sea la primera petición de tal forma a nivel internacional), hay que incautar bienes (aunque esto sea en forma selectiva) y hay que deportar acusados en el más corto tiempo posible. Lo paradójico es que todavía hay quienes se atreven a decir que todo esto es resultado de la voluntad política del actual gobierno.

Sin embargo, lo más triste es que queda evidenciado nacional e internacionalmente que nuestras instituciones no funcionan y que internamente no somos capaces de administrar justicia. No es que no haya hondureños y hondureñas honestos que puedan aprobar y aplicar las leyes correctamente, el origen de la actual situación es el secuestro del poder político por una camarilla corrupta cuyos intereses personales están por encima de los intereses colectivos.

Esa camarilla política, en alianza con una élite económica acostumbrada a vivir a la sombra de los favores del Estado,  ha recreado una estructura de poder que ha llevado al país a su situación económica, política y social actual. Precisamente esta alianza, junto a otros sectores conservadores, mantiene el clima de polarización política que impide alcanzar acuerdos nacionales, indispensables para corregir el rumbo del país.

Prueba de ello es el proceso de selección de la nueva Corte Suprema de Justicia para un nuevo período de siete años. Desde su comienzo ha sido una elección amañada, contralada desde las instituciones que postulan, hasta la selección de los miembros de la Junta Nominadora. Por eso no es extraño que la mayoría de los propuestos no sean abogados de renombre y con una larga trayectoria profesional, sino los escogidos de los partidos políticos que votarán y harán la mayoría en el Congreso Nacional. Todo pasará, sin que pase nada.

De esta forma el país continuará por el mismo camino que ha venido recorriendo y serán actores externos, como en este caso Estados Unidos, lo que exigirán cada vez más directamente lo que el Estado de Honduras no es capaz de hacer.








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jueves, 17 de diciembre de 2015

DEFENDER LA VIDA, LO HUMANO QUE NOS QUEDA

Imagen de Jorge M. Treviño



POR JORGE MARTÍNEZ MEJÍA



Sin esfuerzo podemos percibir el fracaso del cascarón político de nuestro país, la garita tradicional y corrupta. El fracaso del liberalismo y su apéndice neoliberal, esa mirada ciega que en nuestra tierra se trocó en robo descarado, en gimnasia del saqueo. No hemos tenido ni una pizca de igualdad de oportunidades, ninguna posibilidad que no fuera ir a dar a un curul insano, ninguna opción a la hora de medir la manipulación a la que hemos estado sometidos. Y lo peor ha sido que nuestra misma base de pensamiento, lo que creemos haber adquirido por nuestro personal esfuerzo, por nuestras lecturas y búsquedas, no ha sido sino el mismo embuste. La educación debería cerrar sus puertas y dejarnos por lo menos un día sin “pensamiento”, para volver a pensar, para volver a vernos las manos y contar de nueva cuenta los dedos que nos quedan.


El otro camino equivocado es la mutación del trabajo en objetos para el lujo y la molicie. Cuánta libertad y espacio hemos perdido. El sacrificio del tiempo de vida a causa de la fatuidad de los objetos, de los inútiles artefactos. Y lo peor, haber perdido la capacidad de producir el alimento con nuestras mismas manos. Haber enterrado el contacto vivo con la madre tierra, el contacto profundo con lo humano.


Es probable que nos sintamos más cómodos y que comprobemos que el sillón del auto es realmente confortable, pero no hemos podido desviar el camino un solo día. La vida en esta absurda burbuja nos ha neutralizado.

Estamos a punto de fracasar y ni siquiera nos detenemos a reparar en ello. Sería genial frenar, irrumpir un día de estos en el centro del asunto. Desordenar un poco el caos en que ordenadamente vamos al matadero. Detenernos a defender la vida, lo humano que nos queda.





jueves, 15 de octubre de 2015

MISTER K



Mister K. y JJ

Yorch y Mister K.





Por Jorge Martínez Mejía



Todos los días, después de despertarse y cepillar sus dientes, míster K. va hacia su auto, se hunde en él, lo enciende, y enciende su puto día. Todos los días pasa por la misma calle hacia su trabajo recordando que es el mismo día. Lleva consigo su rabiosa cerveza de la noche anterior y al beber un sorbo registra el sabor del óxido de una lata fabricada en un horno de esta ciudad del infierno. Puede ser una ciudad nacida en la guerra —piensa— en la guerra de las tres de la reciente madrugada. El pequeño carrito sigue su curso normal —¿verdad míster K? No se aparece ninguna patrulla. El afortunado olor a gasolina húmeda es lindo al respirar y el asfalto sigue limpio y recién llovido. Al estacionarse, míster K. siente entre las piernas su triste juguete abusado al máximo, en el sudor. Sabe que huele a esa mujer de pelo negro y largo y el sonido del ascensor lo devuelve a la realidad de su barba turbia. Todo parece real, hasta ahora.

Míster K. se mira al espejo, todo es normal. Está escrito en un solo movimiento de tango. La máquina traga personas lo sabe. Míster K. mete su tarjeta de control de trabajo en la ranura y el mecanismo de control refleja su cara seca en la pantalla azul. Su paso, al entrar a la oficina, lleva ese antiguo ritmo en la sangre. Es el último míster  K. entrando a la puta ciudad. Antes de sentarse en su silla de fibra, míster K. corre con sus dedos blancos la cortinilla…y allí está la ciudad, vigilante, mirando al último hijo de puta míster K.



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Darío Cálix, míster K. no solo es un autor y un personaje. Es un autor usando el material de su vida en su obra. Quizás no pretenda ser el más irreverente de un grupo que ha apostado todo para su propia obra, quizás sólo defiende la posibilidad de contar su vida, de testimoniar su vida. Nadie aquí comprenderá, ni él mismo tal vez, el origen de ese afán de mostrar cierta violencia que subyace en su obra…no por la escatología del lenguaje, ni la nutrida incomprensión de su vida, sino por la naturaleza misma de una historia signada por el dolor que el autor trata de reconstruir sin importarle hasta qué punto alguien hunde una daga de la que se siente víctima y victimario.

Darío Cálix, Mister K. no intenta ser líder de ninguna oleada literaria, su obra nace de manera natural. No defiende nada, no le apuesta a nada. Darío Cálix, Míster K., apesta a sin sabor ideológico, corre sin prisa, sin ofrecer paisajes ni postales. Más bien pareciera que su estética radica en cierta inmoralidad, en cierto cultivo de maldad, de imperfección, porque ¿a quién se le ocurriría dejar clavado a un niño en las estacas de hierro de una iglesia solo para mostrar sus huellas dactilares de homicida? Hay algo que irrumpe, que se proclama en atrocidad para el deleite del lector, porque algo se hunde en la ficción del relato, una vocación para sondear en la perversidad de sí mismo. Se trata de observar en el acto maligno una indolencia de la conciencia del lector.

Hay una esencial y verdadera perdición del alma, si por alma entendemos la voluntad de conexión humana. No es humor negro, ni hilaridad, ningún divertimento, no es ningún chiste. Se trata de un sondeo a fondo de la perversidad.

A pesar de todo, de la estructura en distintos fragmentos, de su jovialidad; Darío Cálix, Míster K. nos invita a escondernos en su individualidad, en su interior de hombre extraviado en el dolor. No hay base racional que defienda su postura moral de dormir abrazado a una pierna muerta, o que sea un cadáver bailando un último tango.

Yo lo he visto, Míster K., sudando obscenamente en esta puta ciudad del infierno, toda ella dándole la espalda, echándose a reír detrás de Usted. Yo lo he visto Míster K., desconfiando de sí mismo, de su memoria y de su trago, lo he visto echarse en su sombra, con dos o tres inservibles palabras para intentar recuperar su miserable vida.








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miércoles, 14 de octubre de 2015

ORIGEN Y MÓVILES DEL LINCHAMIENTO DE ROSENTHAL, EL OSCURO TRASFONDO DE UNA TRANSACCIÓN INCONCLUSA III (A G.B.)



Por Rodolfo Pastor Fasquelle


También en los 1940s, Carias (a quien admira JOH) persiguió y expropio los bienes de los judíos alemanes en Honduras. ¿Pero por qué sucede una cosa así, aquí y ahora? ¿Quiénes son y qué persiguen sus perpetradores? ¿Qué busca este circo de canallas? ¿Cómo que ya? ¿Por qué se habla entre líneas de otros bancos?

Pendientes y aún lejanas las sentencias judiciales, no digamos el veredicto de la historia, que tardará aun veinte años, hoy está claro que las autoridades hondureñas y estadounidenses colaboraron íntimamente en el sigilo y la logística de la puntillosamente planificada operación que desembocó en las escandalosas acusaciones y la agresión a los Rosenthal. El propio JOH confesó que la intervención de Banco Continental se venía planificando desde hace tiempo, sin la judicatura. El origen del golpe hay que buscarlo dice un dictum antiguo, en el beneficio y el beneficiario. ¿Quién resulta beneficiarse del espectáculo?

Estados Unidos ha sostenido a raíz de esta novel guerra contra el narco enfrentamientos discretos con bancos poderosos, que acarrearon a los acusados severo daño económico. Se multó, pero nunca nadie habló de intervenir, expropiar o liquidar al Bank of America cuando se comprobó que había recibido depósitos del crimen. El caso más conocido y divulgado ha sido el que involucró al Banco HSBC fundamentalmente inglés, con sede y socios en Hong Kong condenado por lavado de activos del narcotráfico. También ese banco tuvo que pagar multas y reparaciones cuantiosas. Pero nunca presentaron, los estadounidenses, ni nadie mas, cargos criminales contra sus accionistas y funcionarios, como lo hacen aquí contra Rosenthal. Tampoco intervinieron al banco, que se ajustó a su pérdida, se retiró de mercados secundarios, como Honduras y sigue siendo uno de los más importantes bancos del mundo. Esta es, dice el propio Embajador, la primera vez que el gobierno de los EUA, valiéndose de esta Ley Kingpin, acusa a un Banco.

¿Por qué estrenarse aquí? Hay bancos en Honduras que han sido señalados por la Comisión Nacional de Banca y Seguro, por operaciones de lavado de dinero y un par mas, acusados por lo mismo en el extranjero. Hace unos días varios gobiernos sudamericanos publicaron investigaciones sobre Banco FICOHSA por delitos semejantes de que hoy lo acusa Panamá, sin amagar más que con una multa. ¿La Subsecretaria quería otro?

No contamos con la información. ¿Está EUA ensayando un procedimiento novel en un país con una clase gobernante sumamente debilitada y con un escaso sentido de soberanía y de identidad? ¿Para ver después como puede hacer lo mismo en países más grandes y fuertes; con instituciones más sólidas? Sin que parezca interesarles el sentido de la justicia ni la posible deriva del escándalo o daño consecuente.

Para propiciarlo, los EUA han dispuesto regalarle un banco a JOH, para lo que quiera y comprometen todo el apoyo que haga falta. El mismo día felicitan al gobierno de Juan Hernández por sus diz que impresionantes logros macros, en todo caso derivados de una explotación fiscal despiadada. Y se comprometen a que, aunque vengan nuevas intervenciones (No hay banquero en Honduras que no tiemble), ellos, los estadounidenses nos acompañarán y presumiblemente aportarán recursos para sanear el sistema.

El Embajador Nealon, que ha sido tan cauteloso para actuar o pronunciarse con respecto a los escándalos contra la corrupción del Partido en el poder y ha promovido la estratagema del gobierno para evadir una CICIH, ha saltado temerario a afirmar que la intervención del banco Continental es prueba de que en Honduras ya no prevalece la impunidad. Cuando estas mismas palabras son la mas clara expresión de impunidad.

Aquí la impunidad se va a terminar Nealon cuando los altísimos funcionarios de gobierno con que Ud. fraterniza respondan a las múltiples, contundentes acusaciones de corrupción que ha afectado las vidas y calidad de vida de los ciudadanos y derecho habientes. ¿Cuente a título de qué preside Ud. las reuniones de la Comisión de Banca y Seguros, Embajador? Por asociación ¿es cómplice?

En todo caso cuando los narcos depositaban dinero en Banco Continental esperaban recibir dinero, lo que es legal. Pero cuando le daban contribuciones políticas a sus panas entonces candidatos, compraban influencia, afectando el bien público. Aunque después los traicionaran. Aquí el gran perdedor es precisamente EUA, que ha venido a meterse con el pulgarcito del mundo, y que para combatir a los narcos, abraza a sus padrinos políticos, y persigue a una familia que, aunque no lo entiendan en Pensilvania, se ganó a brazo partido una fortuna y un prestigio que no desaparece.

Y que rebotará. JOH esta en una situación de ganar ganar. No sabe qué va a repartir entre los nerviosos colegas de Rosenthal, para aplacarlos. Aunque no puede dormir (¿quién pudiera en su lugar?) tampoco puede esconder Hernández la sonrisa y anda feliz como una lombriz, mientras reza beatitudes, regurgita líneas publicitarias y se contradice una y otra vez. Le llega como anillo al dedo la irrupción de un escándalo distinto que celebran sus amigos y otros despistados, que le quita el reflector de la atención publica para concentrarlo en otra dirección y le quita a uno o dos contrincantes del camino. La prensa que disimuló el golpe, que luego encubrió el fraude, y ocultó después las evidencias de que tanto Hernández como sus compañeros en la cúpula del P.N. intimaron con los hoy deportados. Y ahora el villano es J.R.O. y J.O.H. el héroe. El más cochino resulta ser el paladín de la pureza financiera, el protegido del Tío Sam y el terrible Iván de lo que queda de una élite de boyardos acobardado. La calle ronronea.

Por si alguien se atreve, ya mandó JOH prohibir en todo caso que se hable del tema. No esconden su felicidad tampoco otros capos y banqueros que se siente menos pobres, con haber recortado la fortuna del caído. Y quieren que ya lo ¿superemos?









viernes, 18 de septiembre de 2015

Una madre sufre hoy por su hijo: Rigoberto Andrés









Una madre sufre hoy por su hijo


Rigoberto Andrés:



Hijo, es de madrugada, el insomnio y el dolor no me permiten descansar. Pienso en todo lo que soñé para ti. Vivir en una país que impulsara tu talento, tu creatividad. Vivir en un mundo que comprendiera tu sensibilidad en toda su dimensión. 


Diseñé para ti un entorno de amor y respeto. Recuerdo cómo tu padre y yo esperamos tu nacimiento, tan deseado. Cuando naciste, 15 de mayo de 1987, viniste al mundo con los ojos muy abiertos y con expresión de asombro. 


Te rodeaban todos los poetas amigos de Rigoberto, mi madre, mis tías. Y mi inolvidable amiga Iris, que más tarde sería tu madrina. Desde el primer día de tu amada vida, Rigoberto y yo forjamos tu espíritu como los orfebres tratan la filigrana, pusimos en tus manos las mejores obras de la literatura. 

Y tú, ay, siempre fuiste más sensible que todas/os y abrevaste en ellas la sapiencia y la sabiduría que te han caracterizado. 



Tú has hecho la lectura más incisiva y profunda de los acontecimientos de tu entorno. Has visto más allá de lo que otros no ven. Hoy lloro por tu cautiverio. 


Y me duelen las entrañas y el alma. Sé, que de no vivir en un país como el nuestro, tú no estarías en la situación en la que te encuentras. 


Conozco tu pensamiento y tu desolación por vivir en una sociedad en la que la mayoría sufre la inequidad social. 


Sé que la desigualdad y la injusticia te golpean en lo más hondo. Rigoberto Andrés, la frase de Heliodoro Valle, la historia de Honduras puede escribirse en una lágrima, hoy la encuentro más vigente que nunca por que sollozo y me quejo por ti y por todas las madres que han visto cercenados las esperanzas de sus hijos. 


Hijo mío, mientras viva, estaré a tu lado y lucharé para que este mundo sea mejor, más humano, para que el nuestro sea por fin un país.




martes, 12 de mayo de 2015

DOCTRINA DE CINISMO






Por Julio Escoto


Estos creen que gobiernan al mismo pueblo bruto de antes e insisten en repetir las habituales cachurecadas que por siglos contaminaron la conciencia colectiva. Y conste que la patología del cachurequismo no es única de los nacionalistas sino de cualquier fundamentalista o reaccionario, liberal o pinuista (si queda alguno), cuyo apodo viene del cacho de vaca que empleaban para llamarse a batalla o linchamiento los ultraconservadores chapines, seguidores del tirano más iglesiero de la biografía centroamericana, Rafael Carrera.
Ahora resulta que criticar el pésimo desempeño del gobierno es desprestigiar a la patria y que reclamar que respeten los derechos humanos implica traición a la imagen nacional, habrase visto mayor cinismo.
¿Acaso no es esa la misma táctica con que diario La Época ocultaba los crímenes cometidos por los comandantes de plaza en tiempos dictatoriales de Tiburcio Carías y que silenciaba para no “manchar” la efigie de la república…? ¿No es la misma treta cínica que emplearon los cancilleres de Suazo Córdova y de Azcona, quienes advertían de una satánica “conspiración internacional” para denigrar al país por la presencia —irrefutable, certificada— de la Contra nicaragüense? Y por la misma época, ¿no era así igual que negaban la existencia de escuadrones de la muerte misionados para asesinar activistas y opositores políticos, como evidentemente acaba de ocurrir este mes con la ejecución de cuatro alumnos de educación secundaria? ¿Y no se utiliza desde entonces el mismo truco cínico de capturar a un pobre diablo y montarle encima una acusación falsa, con tal de disolver una obvia mala actuación del Estado?...
“Cinismo es desvergüenza en el mentir”, define el diccionario RAE, “o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables. Obscenidad descarada. Doctrina de los cínicos que expresa desprecio hacia las convenciones sociales y las normas y valores morales”.
Es la escuela bífida que fundara Zúniga Agustinus y que condujo a dos golpes de Estado, con su secuela de dolor. Es la secretividad dispuesta para las operaciones del gobierno, incluyendo contratos suscritos con las Fuerzas Armadas, ahora declarados materia de “seguridad nacional”… Es la podredumbre del IHSS que intentan sepultar, donde el cachurequismo financió la reciente campaña política. Son 41 diputados aprobando contra San Pedro Sula un negocio pestilente y obviamente favorable a políticos de su mismo cuño y calaña. Es el cinismo contradictorio del canciller y el ministro de Defensa, que alegan no saber y sí saber que ahora nos van a invadir por Comayagua, además de los mercaderes de las drogas, los adictos a las drogas. La presencia de más soldados estadounidenses en Honduras es el directo cobro de una tal Alianza para la Prosperidad que aun sin estar aprobada aspira a militarizarnos más que a civilizarnos.
Es asimismo un presidente que en vez de tranquilizar y armonizar el alma agitada de la nación, en iras cívicas tras el zarpazo de 2009 a la Constitución, la deshonestidad y la corrupción, insiste en seguir vías confrontativas de mando y en imponer una verticalidad abusiva contra todos los derechos: políticos, económicos, culturales. Al mandatario que no dialoga y solo ordena acaba por tragárselo el tremedal de su propia soberbia.
Y ahora aparece un senador gringuito para coronar transnacionalmente la doctrina de Diógenes: anuncia que llegará un barquito médico por algún puerto y que nos vacunará para la felicidad... ¿Por qué no instalan un verdadero hospital permanente en la zona hondureña con más urgente necesidad de salud? Porque es hipocresía, cuentas con vidrio colonizador, sofismo.
Como canta Javier Krahe, este y sus congéneres políticos nacionales son hombres blancos que hablan con voz de serpiente y que aún así protestan por la crítica. Pues que rabien. Podrán engañarnos cien veces pero cada vez se les perfila con mayor claridad el cinismo de que hacen gala, cuya viscosa sustancia es una deshonestidad bipartidista históricamente condenada a desaparecer.


lunes, 9 de marzo de 2015

Amoroso Rigo

Foto de Fabricio Estrada




AMOROSO RIGO




Por Jorge Martínez Mejía




Estás mejor que nunca,
pero no te verás ya en el espejo.

A medio andar, tu vida va,
o lo que queda.

De aquellos años en que entregaste tu pecho,
tu sabiduría de fauno, tu enjambre de palabras,
nada quedará.

Los tontos que pasaron por tus ojos,
los que se entregaron
a la tarea de adorarte,
pasaron sin hacer ninguna mella.

Lo que en tu huerta sembraste,
la belleza de tu nombre,
el menú de tu cuerpo,
lo que diste al aire,
lo que con desdén dijiste
como si nadie te escuchara;
todo ha de quedar intacto.
Como aquella vez
en que al tiempo le dolían
tus pasos bamboleantes,
el chorro de tus meados
hostigando, como pocos,
como si nadie te mirara.

En fin, estás mejor que nunca,
y vos podés volar sólo con un ala,
como un viejo avión de kamikaze.










martes, 3 de febrero de 2015

VAS DEFERENS...





VAS DEFERENS
 

Por Jorge Martínez Mejía 

 

No les llevarán ni ataúd,
ni cigarrillos,
ni vodkas,
ni copas rotas
                ni palabras viejas o
                nuevas.

Ni significados, ni significantes, ni signos,
ni cubitos de hielo para sus colas cortadas,
ni para sus muñones;
ni se acercará nadie a escuchar si gritan
o si están muertos.

No sabrán nada.
No serán embajadores
en ninguna esquina de mala muerte.
 
No encenderán encendedores
o linternas o fósforos.

No se recostarán en ninguna palmera
a  mirar las olas,
rotas,
o  las nubes arrugadas.

No tendrán ni paredes,
ni túneles secretos por donde pensar escapar
una noche.

No vivirán, ni llegarán a viejos,
ni besarán ninguna teta con sabor a durazno
o telaraña.

No tendrán melodías de rockola,
ni de radio,
ni de arrullo,
ni de océanos solitarios.

No tendrán perro ni cuñado ni suegra,
ni mensajes secretos
debajo de las piedras.

…Ni poemas, ni dedicatorias,
ni pantalones cortos,
ni chalequito de escuela,
ni poema patrio,
ni mujer desnudándose con ánimo de bella putita poética…

No tendrán nada…
Sólo tijera
y aguja de metal,
acero frío.

Sólo un ruido agudo cortando la diminuta pared
de mis huevos…cortados clínicamente,
con rapidez,
como se deben cortar los huevos a todo poeta…

̶  No, si no duele, nues nada…Solo un tironazo
y listo.

Y no se levantarán a parar ninguna verga por la mañana.

 



miércoles, 3 de diciembre de 2014

CIUDAD INVERSA, GEOGRAFÍA DEL IMAGINARIO DE KAREN VALLADARES




La poeta hondureña Karen Valladares firma autógrafos para los primeros lectores de su libro
 

Imagen de Ciudad Inversa, el libro de reciente publicación de Karen Valladares




 

Por Jorge Martínez Mejía

Hace algún tiempo escribí algunas líneas sobre CIUDAD INVERSA, cuando en la Editorial Grado Cero La Cartonera logramos coser a mano 50 ejemplares para poder llevar alguna muestra de la nueva poesía hondureña a la ciudad de San José y Vásquez de Coronado, en Costa Rica; y Acapulco, en Guerrero, México. Fueron líneas apresuradas. Pero entre ellas persistían dos ideas: Una, que se trata del testimonio de una mujer hondureña del siglo XXI; otra, que la poesía, por lo menos aquí, en el país donde vivimos, no existe.

Yo he tenido la suerte de seguir la trayectoria poética de Karen Valladares al menos desde hace unos seis años. Tiempo suficiente para admirar su  fuerza creativa, su calidad de mujer y sobre todo, su honestidad poética. Aunque su trayectoria aún comienza, el peso de su trabajo es indudable en el enriquecimiento de la literatura hondureña.

En esta ocasión tan especial en que nos reunimos para darle la bienvenida a la segunda edición de Ciudad Inversa, a cargo de la Liga de la Justicia Editores, de la hermana república de Chile, tengo interés en señalar algunas claves de la poética de Karen Valladares.

Una de ellas es que la poética de Karen Valladares se sigue sosteniendo en el grado cero de la escritura señalada por Roland Barthes, otra, indudablemente, es que sigue marcándose como uno de los textos poéticos de la postmodernidad en Honduras; en el sentido de que se trata de un texto notable de nuestro tiempo.

En CIUDAD INVERSA se pueden encontrar algunas de las claves de lo que puede ser uno de los  rumbos de la nueva poesía hondureña de este siglo.

En este sentido, podemos iluminar al menos tres líneas conceptuales que subyacen en su poética: La pesadez, la lentitud y la precisión.

 
La pesadez

 

En CIUDAD INVERSA, la autora nos señala la sensación de estar bajo la inmensa tapa de una individualidad reflexiva, ensimismada, en la que desde su propio interior se percibe la irrupción de un yo que se niega a la pesada carga del mundo en que subsiste. Se trata de sensaciones o percepciones de fastidio, aburrimiento, incomodidad, tedio y cansancio. La sensación de pesadez no sólo es una emoción, un sentimiento, es una estrategia narrativa en la que todo lo exterior cae sobre la conciencia como una lápida aplastante, que asfixia y enajena, que roba el sentido de placer y ralentiza todo movimiento. Algunos de los poemas serán entonces piezas en las que el encierro, la somnolencia y la lentitud se sobrepondrán a cualquier intento de producir deleite contemplativo o sentido lúdico fantástico.

La lentitud
 
La percepción de lo inmóvil, del remanso del tiempo, la tardanza del cambio, la apatía y languidez, la inanición, el sentido de abandono, la superficialidad de las cosas y el sentido del encierro; todo lo detenido en su esencia de inmutabilidad se entrelaza. Se trata de una forma de narrativa en la que el tiempo en que transcurren las cosas y las situaciones permanece estático, sin velocidad y todo adquiere la sensación de lo inútil. Sin embargo, en el fondo del planteamiento del tiempo narrativo subyace el deseo de desabrochar cinturones y abrir las ventanas, pero no se puede salir a ningún lado, ya sea por la insistencia de la lluvia o porque los cables del tendido eléctrico son una amenaza latente. Nada se expande, todo se contrae, se encoge y aprisiona, asfixia.

La precisión


Se trata del uso adecuado del material poético, de las palabras que producen la imagen con eficacia engendrando una sensación nítida de un sentimiento en que la opresión es descrita de manera persistente y precisa. La figura es la enumeración, la aliteración

Aunque sé que el origen del texto no responde a un diseño preconcebido, a una construcción deliberadamente pensada para causar una impresión prescrita, y que la misma diagramación del libro ha significado un esfuerzo especial de La Liga de la Justicia Editores para ofrecer una línea inteligente y cómoda para el lector; la verdad es que lo memorable de CIUDAD INVERSA no reside en ningún procedimiento del diseño, sino en la espontaneidad, en los distintos matices que Karen ha generado al describir una geografía de su espiritualidad, en los distintos rincones de un mapa del interior de su imaginario.

Esta honestidad, esta manera de mostrar los distintos compartimentos de su memoria es lo que despierta en el lector inteligente esa sensación de estar no ante un libro de ficciones poéticas, sino ante una confesión, ante un testimonio vital para el que la belleza misma de la palabra seguirá siendo nada más un subterfugio, un artilugio accesorio. Sólo la franqueza y la honestidad con el lenguaje propio, con la propia voz alcanzada con esfuerzo nos permiten acercarnos a la mirada misma de la poeta en esta CIUDAD INVERSA.

La precisión en la obra de Karen no reside en la pulcritud del verso, sino en la honestidad de mostrarnos su esencia de mujer, que es la esencia de la mujer hondureña del siglo XXI. Por eso su lenguaje se aleja de la retórica y la decadente perorata poética de lo sublime.

En esta construcción de la geografía de su imaginario, la estrategia empleada por Karen es  la observación del detalle de su entorno, la visibilidad en grandes acercamientos a una ventana desvencijada, al polvo del ropero, a su falda cuadriculada de niña de la escuela, a las manos rugosas de la abuela; en fin al ejercicio de su memoria sensorial.

La invitación a visitar CIUDAD INVERSA no tiene el propósito de hacerles sentir el cómodo confort de una poética que satisfaga la molicie y la banalidad literaria, sino de escudriñar el tedioso y alambicado horror de la rutina como una de las formas más comunes de la muerte de la mujer hondureña en esta CIUDAD SIN VERSOS, que descubran la esencia de nuestras existencia.

Ciudad Inversa no es una obra perfecta, pero apesta a la verdadera ciudad en que vivimos.