lunes, 23 de enero de 2017

FRENAR A LOS POLÍTICOS INESCRUPULOSOS ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE



Aunque la gestión de la infraestructura vial en Tegucigalpa es una necesidad incuestionable, detrás se encuentra un ávido afán de enriquecimiento de unos cuantos, y el abandono de las necesidades reales y elemntales de los ciudadanos. 


 El corte indiscriminado de árboles es una muestra de la prepotencia de la actual corporación municipal, que no presenta alternativas para contribuir con el medio ambiente.


 Por cualquier calle de la capital han asesinado centenares de árboles, y no existen medidas alternativas.


Los jóvenes capitalinos se manifestaron en contra de la tala abusiva de los árboles en la capital, pero la alcaldía ignoró el reclamo ciudadano.

 La impresionante tala de árboles es vergonzosa.




No está demás repetir que en Honduras persiste la pobreza y que la miseria crece a la misma velocidad que el desempleo y la falta de oportunidades. La inflación es insostenible, la salud ha sido privatizada y en Educación no hay señales de mejoría. En este contexto, en ningún lugar del país hay horizonte. Sin embargo, la capital de la república pareciera que es la única de la fiesta que anda estrenando vestido. Es impresionante la envergadura de los 17 mega proyectos de infraestructura vial presentados recientemente por el alcalde. Pero contrasta con el deterioro social, la indigencia, la pérdida de los espacios públicos, el daño al medio ambiente proveniente desde la misma alcaldía, la inmundicia en los mercados, el pésimo manejo de la basura; en fin, el abandono social de la población porque nunca se han atendido sus necesidades elementales. 

La causa, el despilfarro en la alcaldía: millonarias sumas de dinero tiradas a la basura en proyectos inútiles como el Trans 4-50, una supremacía en la construcción de Mega Proyectos de infraestructura, puentes a desnivel, calles destruidas en interminables reparaciones que son abiertas y rellenadas una y otra vez. 

El mal manejo de los fondos municipales bien puede tipificarse de delito porque el actual alcalde, Nasry Juan Asfura Zablah, oculta la responsabilidad de Ricardo Álvarez  y el Tribunal Superior de Cuentas se hace el desentendido. 

Pero sin desviarnos del asunto, es probable que estemos no solo ante un gigantesco acto de corrupción oculto en una aparente gestión  de la infraestructura vial, sino ante una visión fallida del desarrollo.

El gobierno de la capital es un apéndice del gobierno del Estado Oligárquico, dominante y prepotente, en el que se sobrepone el interés del capital al interés humano. Por eso es que priorizan en millonarias redes viales, toman decisiones al margen de la población, sostenidas en la idea de que con más infraestructura habrá más inversión, y a más inversión, más riqueza, y a más riqueza, más beneficio para la población. Burdas falacias que a nadie sorprenden. El desarrollo económico de nuestra sociedad pasa por una inevitable reversión de esta perversa idea burguesa del chorreo de la abundancia. 

Es imperativo cambiar la brújula a una visión humana del desarrollo, invertir en el capital humano, en las personas y sus necesidades elementales, sin quitar el timón de la gestión organizada de la infraestructura, pero teniendo como norte la calidad de vida de la persona humana.

Mejorar la infraestructura educativa, incrementar los empleos dignos, mejorar la infraestructura en salud, seguridad alimentaria, medio ambiente, organizar la recreación, etc.

Sin embargo, a Nasry Asfura no se le conoce gestionando ningún otro asunto que no sea el de la gestión vial ¿Por qué? ¿Será porque sus empresas de renta de maquinaria pesada están en el medio de la gestión y el beneficio directo en los mega contratos? Esto es fácil determinarlo.

La falta de visión humana en el gobierno de Nasry Asfura es propio de su clase social burguesas comercial, en el fondo no tienen ningún compromiso con la ciudadanía en general, sino con sus pares de clase. Su gestión es una continuidad del desastroso gobierno de Ricardo Álvarez, caracterizada por la corrupción, el desastre ambiental, el abandono de los acuíferos que embalsan a las reservas estratégicas de agua, la destrucción del medio ambiente, el abandono de las poblaciones ubicadas en zonas marginales, etc.

No cuestionamos la gestión del desarrollo vial, pero se trata de un enfoque que castigará a los ciudadanos durante décadas, se incrementará la pobreza extrema, el medio ambiente se destrozará, y este es un precio demasiado caro que debe ser frenado inmediatamente.

Se requiere urgentemente que la alcaldía se ponga al servicio de la ciudadanía y que no sirva únicamente para el enriquecimiento de unos cuantos consorcios de la construcción. Frenar el sacrificio de la ciudadanía y el medio ambiente. La alcaldía Municipal del distrito Central debe ser intervenida, investigada para reorientar sus capacidades en la mejora de la calidad de vida de los pobladores. El presupuesto debe ser ajustado a las necesidades de la población y no a satisfacer la avaricia del alcalde y sus cercanos.


A nadie va a engañar Nasry Asfura cuando alardee del tal crecimiento económico por las calles y puentes a desnivel construidos ¿cuánto de estas enormes inversiones orientadas a levantar la imagen de un partido Nacional Corrupto y corruptor, servirán realmente para mejorar la calidad de vida de los capitalinos? Nada. Todo cae en la triste demagogia de políticos inescrupulosos que deben ser frenados por la fuerza popular organizada de los ciudadanos, antes de que sea demasiado tarde.